
Cuando la Inteligencia Artificial se pasa de creativa
Parece que buscar trabajo se ha convertido en una aventura de ciencia ficción. Lo que debería haber sido un simple proceso de selección para un puesto en la conocida franquicia Olive Garden ha terminado siendo una anécdota viral que demuestra que a las IA aún les falta un hervor.
El surrealista cuestionario de empleo
Todo comenzó cuando un candidato intentó completar la entrevista automatizada a través del chatbot de contratación de la cadena de restaurantes italoamericana. En lugar de las típicas preguntas sobre experiencia previa, manejo de estrés o disponibilidad horaria, el sistema decidió ponerse en modo Avatar y empezó a alucinar.
«¿Cómo reaccionarías y cómo atenderías a un grupo de personas azules si entraran al restaurante?»
Las redes sociales no han tardado en reaccionar ante esta extravagante situación que ha dejado a todo internet rascándose la cabeza. Las teorías sobre qué causó este cruce de cables en la inteligencia artificial son de lo más variadas y divertidas:
- Fallo de programación: Un simple glitch o alucinación en el modelo de lenguaje de la IA.
- Prueba psicológica secreta: Una forma extrema de evaluar la paciencia, el servicio al cliente y la capacidad de resolución del candidato ante situaciones absolutamente absurdas.
- Demasiadas películas: El bot de reclutamiento ha estado viendo demasiados maratones de Los Pitufos, los X-Men o el universo de James Cameron en su tiempo libre.
¿El futuro de las entrevistas de trabajo?
Aunque Olive Garden seguramente ya esté revisando el código de su peculiar y discriminatorio reclutador virtual, el incidente nos deja una moraleja clara. Si te enfrentas a una entrevista automatizada hoy en día, prepárate para cualquier cosa. Nunca sabes cuándo tendrás que demostrar tus habilidades de hostelería frente a una civilización alienígena o una tribu de pitufos hambrientos.
Al menos, si los Na’vi deciden visitar la Tierra, ya sabemos que el restaurante de la pasta y los palitos de pan infinitos estará preparado para recibirlos con los brazos abiertos y un protocolo de atención impecable.
