
Hay días en los que el tráfico es un infierno por los motivos habituales: un atasco, un accidente, obras… Y luego están los días en los que el problema es, literalmente, el pescado. Sí, como lo lees. Los conductores de Bandon, en Oregón, se encontraron con una sorpresa de lo más resbaladiza en su camino.
Un misterio con escamas en pleno asfalto
Todo ocurrió en la carretera Seven Devils, cerca de Walker Lane. La Oficina del Sheriff del Condado de Coos recibió una llamada que seguramente no se esperaban: un vertido masivo de peces estaba bloqueando y, sobre todo, pringando el asfalto. La imagen compartida por las propias autoridades no deja lugar a dudas: una larga y plateada fila de pescado adornaba el arcén y parte de la calzada, como si hubieran decidido hacer una manifestación.

Un héroe contra el caos acuático
Al lugar de los hechos acudió el agente S. Converse, quien se enfrentó a la peliaguda (y apestosa) tarea de retirar a los intrusos acuáticos de la carretera. Según el comunicado oficial, que tiene un toque de humor resignado, «Converse despejó la carretera lo mejor que pudo».
Sin embargo, y aquí viene lo bueno, el trabajo de un solo hombre no fue suficiente para eliminar el rastro de los prófugos. La propia oficina del sheriff advirtió en sus redes sociales:
«…sigue estando extremadamente resbaladizo en esa zona».
Vamos, que la carretera se había convertido en una auténtica pista de patinaje con aroma a mar. Un peligro para el que no te preparan en la autoescuela.
Recordatorio: aseguren sus cargas… de pescado
Las autoridades aprovecharon para lanzar un recordatorio a todos los transportistas y conductores: por favor, aseguren bien sus cargas. Nadie quiere ser el responsable de la próxima lluvia de pescado, por muy surrealista y divertido que suene para los que lo leemos desde casa. Mientras tanto, los conductores de Bandon tendrán que circular con un extra de cuidado… y quizás con las ventanillas subidas.
