K-Pop y Demonios: La Batalla Musical en un Colegio de Belfast

K-Pop y Demonios: La Batalla Musical en un Colegio de Belfast
Un colegio de Belfast ha prohibido a sus alumnos cantar K-Pop, específicamente la canción 'Warrior' de B.A.P., alegando que posee una "dimensión espiritual" y "referencias demoníacas". La decisión del director ha generado polémica entre los padres, quienes la consideran exagerada y ridícula, mientras los niños solo disfrutan del ritmo y el baile.
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Agárrense, amantes del K-Pop y cazadores de rarezas noticiosas, porque la última cruzada contra las fuerzas del mal no viene de un videojuego, sino de un tranquilo colegio de primaria en Belfast, Irlanda del Norte. Prepárense para la insólita historia de cómo el K-Pop pasó de ser un fenómeno musical global a una amenaza espiritual para los infantes.

El epicentro de esta curiosa batalla es la escuela primaria de Cairnshill, en Belfast, donde el director, un tal Alan Waite, ha puesto el grito en el cielo, o más bien, ha prohibido con mano de hierro a sus alumnos entonar las pegadizas melodías de K-Pop. Pero no cualquier K-Pop, ojo, el villano en esta historia musical es ni más ni menos que el tema ‘Warrior’ de la banda surcoreana B.A.P. Sí, han leído bien. Parece que entre coreografías perfectas y estribillos adictivos, el director ha olfateado algo más oscuro.

Según la versión oficial del centro, la canción «Warrior» no es solo un hit para mover el esqueleto, sino que «conlleva una dimensión espiritual muy definida» y, atención, «podría vincularse al ocultismo», incluyendo «referencias demoníacas». ¡Casi nada! Desde luego, uno se pregunta qué tipo de conjuro maléfico habrán detectado entre los saltos y las poses del grupo. La gota que colmó el vaso fue, como no podía ser de otra forma, un inocente concurso de talentos donde los niños, de entre 4 y 11 años, decidieron lucirse con este temazo. Un clásico.

Los padres, como era de esperar, no han tardado en levantar la voz. Y es que la prohibición no vino sola: algunos pequeños fueron, supuestamente, amenazados con la expulsión si persistían en sus cantos demoníacos. Una madre, visiblemente molesta, declaraba que le parecía «una tontería» y «exagerado», mientras que otra simplemente explicaba que a sus hijos les gustaba la canción por los «pasos de baile» y el «ritmo rápido», sin atisbo de invocar a Satanás en el patio del colegio. ¡Claro, es que no han visto la coreografía completa!

El director Waite, por su parte, se mantiene firme como un roble, escudándose en la política del centro de proteger a los niños de «influencias indeseables». La prohibición, además, no se limita solo a ‘Warrior’; se extiende a cualquier otra canción de K-Pop que el colegio considere que tiene tintes igual de oscuros. Así que, fans de BTS y Blackpink, ¡andense con ojo si visitan Cairnshill! Parece que, para este colegio, la música pop coreana es más peligrosa que una dieta a base de chucherías. Una noticia que, sin duda, nos deja pensando si el director no se estará tomando demasiado en serio lo de ‘caza demonios’ en el colegio.