El rocambolesco caso de la astronauta fantasma embarazada que estafaba desde el espacio

El rocambolesco caso de la astronauta fantasma embarazada que estafaba desde el espacio
Una mujer de Pensilvania se ha declarado culpable de estafar a amigos inventando una esposa astronauta embarazada en 'misiones secretas' de la NASA. Susan L. Jester engañó con elaboradas historias y correos falsos para pedir dinero, simulando que su cónyuge, la Teniente Coronel Cynthia L. Jester, existía y estaba en el espacio.
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Agárrense, porque la historia que os traemos hoy parece sacada de un guion de comedia, pero es tan real como el pan con tomate. Imaginad que vuestra amiga del alma os cuenta que su esposa, una reputadísima astronauta de la NASA, está embarazada y, además, en una misión ultrasecreta. ¿La ayudaríais si os pide un eurillo? Pues bien, esta es la premisa de la estafa maestra de Susan L. Jester, una mujer de Pensilvania con una imaginación que ni el mismísimo Stanley Kubrick.

Susan, de 47 años, se ha declarado culpable de fraude y robo por engaño después de tejer una telaraña de mentiras que dejaría a cualquiera con la boca abierta. Su plan era tan simple como descabellado: inventarse una esposa. Y no una esposa cualquiera, no. Una tal Teniente Coronel Cynthia L. Jester, una oficial de la Fuerza Aérea que, para más inri, era una astronauta de la NASA, estaba embarazada ¡y constantemente en ‘misiones secretas’ lejos de casa!

Claro, como Cynthia estaba tan ocupada salvando el mundo (o el universo, quién sabe), no podía comunicarse directamente. Pero no os preocupéis, que su devota ‘esposa’ Susan se encargaba de todo. Empezó a enviar correos electrónicos y mensajes de texto a amigos y familiares, haciéndose pasar por la ficticia Cynthia. Los mensajes, que supuestamente venían del espacio exterior o de alguna base ultra-secreta, incluían excusas de todo tipo para justificar la ausencia de la astronauta, desde problemas técnicos hasta misiones de vida o muerte. Y, por supuesto, pedía dinero para su supuesto ‘embarazo’ y otras necesidades ‘espaciales’.

La cosa se puso seria, con Susan organizando incluso una llamada a tres bandas en la que, supuestamente, hablaba con la ‘esposa’ y el ‘control de misión’. ¡Una auténtica superproducción! Se estima que la bromita le salió a sus amigos por unos 3.000 a 4.000 dólares. Vamos, que la ‘astronauta’ tenía más gastos que un cohete en pleno lanzamiento.

Pero, como en todo buen thriller, el pastel se destapó. La realidad es que no existía ninguna Teniente Coronel Cynthia L. Jester astronauta. Curiosamente, sí hay un teniente coronel Cynthia L. Jester, pero es un hombre, no está en la NASA, ni embarazado, ni tiene nada que ver con esta farsa. La verdad es que la historia era más falsa que un billete de siete euros. Tras varios meses de engaño, entre diciembre de 2012 y abril de 2013, la fantasía espacial de Susan Jester colapsó. Ahora, se enfrenta a una pena de hasta 10 años de prisión y un periodo de libertad condicional, con sentencia prevista para el 27 de enero. A ver si en la cárcel le dan un premio por guion de ciencia ficción.