El misterio de los pepinillos fritos que enviaron a un empleado de McDonald’s al hospital

El misterio de los pepinillos fritos que enviaron a un empleado de McDonald's al hospital
Un empleado de McDonald's en Ohio tuvo un accidente laboral tras intentar improvisar un 'manjar' culinario: freír pepinillos frescos. El resultado fue una gran humareda, la movilización de los bomberos y la hospitalización del joven por inhalación de humo, demostrando que no todo vale en la cocina.
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En Marion, Ohio, la rutina en la cocina de un McDonald’s se vio interrumpida por un experimento culinario tan audaz como desastroso. Un joven y prometedor empleado, posiblemente con ambiciones de estrella Michelin o simplemente un antojo muy específico, decidió que los pepinillos, ese eterno acompañamiento de la hamburguesa, merecían un trato especial: la fritura profunda.

La premisa de nuestro chef improvisado era sencilla: ¿por qué conformarse con el pepinillo en rodajas si podemos tener pepinillos fritos estilo ‘gourmet’? Desgraciadamente, la física y la química de la cocina profesional no estaban de su parte. Cuando se trata de freidoras industriales, meter un producto con un altísimo contenido de humedad (como un pepinillo recién sacado del bote) en aceite hirviendo a 180 grados suele provocar una reacción explosiva en forma de vapor, humo y, en este caso, una buena dosis de caos.

El intento de obtener este crujiente manjar se saldó con una liada parda. La freidora no solo reaccionó mal, sino que el incidente generó una cantidad de humo tan brutal que la cosa se puso seria. Tuvieron que intervenir los servicios de emergencia de Marion, que se personaron en el establecimiento para disipar la humareda.

Lo más dramático del asunto no fue el fracaso del plato, sino la salud del pobre cocinero. El joven sufrió inhalación de humo como consecuencia directa de su incursión en la ‘alta cocina rápida’. Fue trasladado de urgencia al Hospital General de Marion para ser tratado y, presumiblemente, para que le explicaran las bases de la termodinámica del aceite caliente.

Moraleja: si tienes un antojo de pepinillos fritos, es mejor dejar el experimento para un especialista o, al menos, para cuando no estés manejando maquinaria industrial. Este incidente nos recuerda que algunas veces, la sencillez es la mejor receta, y que los pepinillos quizás deberían seguir siendo fríos y crujientes.