El fin del mayor misterio del arte urbano: descubren el verdadero nombre de Banksy

El fin del mayor misterio del arte urbano: descubren el verdadero nombre de Banksy
La identidad de Banksy ha sido el gran secreto del arte contemporáneo. Ahora, una exhaustiva investigación afirma que detrás del famoso grafitero se esconde Robin Gunningham, un artista de Bristol. Ante la revelación, su equipo legal ha intentado frenar la publicación alegando que vulnera su libertad de expresión.
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Banksy es, sin lugar a dudas, uno de los artistas más famosos, cotizados y enigmáticos de todo el planeta. A lo largo de los años, nos ha volado la cabeza con su arte callejero de profunda carga política y social, además de dejarnos atónitos con sus legendarias jugarretas contra el mismísimo mercado del arte. ¿Quién no recuerda aquel épico momento en 2018 cuando su icónica obra «Niña con globo» se autodestruyó en directo, pasándose por una trituradora segundos después de ser subastada por una millonada?

La famosa obra triturada de Banksy

Pero si hay algo que ha alimentado la leyenda de Banksy más allá de sus botes de pintura y plantillas, es el hecho de que nadie sabe realmente quién es. Durante décadas, su identidad se ha mantenido en el más absoluto y hermético de los secretos.

Las teorías de la conspiración: ¿Quién se esconde tras la capucha?

Hasta ahora, las especulaciones sobre quién era el cerebro detrás del spray daban para escribir una trilogía. Algunas de las teorías más locas (y compartidas) incluían:

  • Que en realidad era Robert Del Naja, el líder de la mítica banda británica de música electrónica Massive Attack.
  • Que Banksy no era una sola persona, sino un colectivo de artistas que operaban bajo un mismo pseudónimo en plan sociedad secreta.

El informe bomba que destapa la verdad

Pero agarraos, porque aquí viene el salseo. Un reciente y exhaustivo reportaje de la agencia Reuters afirma haber dado con la tecla definitiva y ha soltado el bombazo sobre la verdadera identidad de Banksy. Ojo, que la cosa promete.

Para empezar, los periodistas de Reuters desmontan la teoría de que Robert Del Naja sea el genio solitario detrás del proyecto, aunque no descartan que el músico haya colaborado en alguna de las obras. Ante esto, los representantes de Massive Attack se han quedado mudos y no han querido hacer declaraciones. ¡El misterio continúa!

Sin embargo, la verdadera bomba llega cuando la investigación señala directamente a un nombre: Robin Gunningham, un artista de grafiti que posteriormente se cambió el nombre a David Jones. ¿El dato curioso? Gunningham (o Jones) es originario de Bristol… ¡Exactamente la misma ciudad donde se fundó Massive Attack y de donde siempre se ha dicho que es originario Banksy! ¡Blanco y en botella!

Mural de Banksy de un juez golpeando a una figura

El equipo legal de Banksy entra en pánico

Si la historia te parece fascinante, espérate a ver la reacción del entorno del artista. Cuando Reuters intentó contrastar esta información, se encontraron con un muro de contención. El abogado de Banksy, Mark Stephens, saltó como un resorte y, sin ninguna sorpresa, alegó que la investigación de la agencia de noticias es inexacta.

En un comunicado oficial bastante tenso, Stephens declaró que «no acepta que muchos de los detalles contenidos en su consulta sean correctos». Pero no se quedó ahí, sino que presionó a la publicación para que no sacaran a la luz el reportaje, acusando a la prensa de someter a su cliente a «un comportamiento obsesivo, amenazante y extremista».

El abogado también aprovechó para lanzar una interesante reflexión sobre por qué el artista debe seguir siendo anónimo:

«La decisión de trabajar en el anonimato o bajo un pseudónimo sirve a intereses sociales vitales. Protege la libertad de expresión al permitir a los creadores decir la verdad al poder sin miedo a represalias, censura o persecución, particularmente cuando se abordan temas sensibles como la política, la religión o la justicia social.»

¿Fin del juego o una pieza más del puzzle?

Al final del día, puede que el informe de Reuters sea la pista más sólida que hayamos tenido jamás sobre quién empuña realmente los botes de spray. O quizás, todo esto sea otra brillante maniobra de distracción del artista más escurridizo del planeta. Sea Robin Gunningham, Robert Del Naja o un grupo de grafiteros muy bien organizados, la magia de Banksy reside precisamente en eso: en que sus obras hablan por sí solas.