El fallido plan de contrabando con globos de helio en la frontera de Arizona

El fallido plan de contrabando con globos de helio en la frontera de Arizona
Agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. descubrieron un método de contrabando digno de una película de dibujos animados: usaron globos gigantes para enviar un alijo de miles de cigarrillos valorado en miles de dólares desde México a través de la frontera de Arizona.
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Cuando uno piensa en contrabando en la frontera, la mente suele evocar imágenes de sofisticados túneles subterráneos, drones de alta tecnología o quizás vehículos modificados al estilo de Hollywood. Lo que nadie espera encontrar es una escena que parece sacada directamente de un capítulo de los Looney Tunes, concretamente, del catálogo de inventos fallidos del Coyote. Y eso es precisamente lo que ocurrió en el desierto de Arizona, donde los agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense se quedaron a cuadros al descubrir un paquete de contrabando que había tenido un aterrizaje de emergencia un tanto forzoso.

En lugar de un complejo artefacto tecnológico, las autoridades se toparon con un cargamento de tabaco que viajaba sujeto a un racimo de globos de gran tamaño, probablemente de helio. Sí, amigos, globos. Parece que algún genio de la logística criminal ha estado viendo demasiadas películas de animación y pensó que el método ‘Up’ —pero en versión narco de bajo presupuesto— funcionaría a la perfección para saltarse los controles aduaneros entre México y EE. UU.

El sistema era rudimentario: inflar suficientes globos para levantar una carga considerable de cartones de cigarrillos y dejar que la corriente de aire hiciera el resto, transportando la mercancía ilegalmente al otro lado. El objetivo final era que el alijo aterrizase en algún punto acordado en Arizona, listo para ser distribuido sin pagar ni un céntimo de impuestos. Sin embargo, como ocurre con la mayoría de las estrategias que combinan contrabando y física básica, la cosa salió fatal. El viento no estaba de su parte, el peso fue mal calculado, o los globos simplemente dijeron “hasta aquí hemos llegado”, haciendo que el paquete se desplomara y acabara disperso en medio del desierto, esperando pacientemente a ser recogido, irónicamente, por las propias autoridades.

El cargamento incautado, compuesto por miles de cartones de cigarrillos, representa una pérdida económica significativa para los contrabandistas, que buscaban evitar los altos impuestos del tabaco en Estados Unidos. La Patrulla Fronteriza, que está acostumbrada a ver de todo, ha tenido que admitir que este método de transporte se lleva la palma en cuanto a originalidad y comedia. Ahora, la única pregunta que queda en el aire es: ¿Intentarán la próxima vez usar catapultas? Porque, visto lo visto, ya nada sorprende.