
A Donald Trump siempre le ha encantado estampar su nombre en todas partes, desde rascacielos hasta filetes de carne. Sin embargo, ahora le toca el turno a una tradición presidencial clásica: la biblioteca pospresidencial. Pero, tratándose del magnate, las cosas han tomado un giro bastante extravagante.

Una biblioteca presidencial… ¿sin libros?
Históricamente, los expresidentes de Estados Unidos diseñan bibliotecas sobrias y elegantes. Bill Clinton tiene un edificio moderno en Arkansas, George W. Bush uno clásico en Texas, y Barack Obama inaugurará el suyo en Chicago pronto. Pero el proyecto de Trump, presentado a través de un vídeo aparentemente generado por inteligencia artificial en la red social Truth Social, no tiene nada de clásico. De hecho, será un gigantesco rascacielos en Miami.
Las «modestas» instalaciones del rascacielos
El vídeo, compartido también por su hijo Eric Trump (y que ya acumula millones de reproducciones), muestra un interior digno de un casino de Las Vegas. Entre sus principales atractivos encontramos:
- Una escalera mecánica dorada: Porque un ascensor normal o unas escaleras de mármol son demasiado aburridas.
- Una réplica del Despacho Oval: Decorado al estilo inconfundible y recargado que tanto gusta a Trump.
- Un enorme y espectacular salón de baile: Perfecto para galas y mítines multitudinarios.
- Cero libros: Así es, en los planos de esta supuesta «biblioteca» no se intuye la presencia de ni un solo libro a la vista. Todo un detalle conceptual.
El detalle que ha roto internet: La estatua de oro
Aunque la falta de material de lectura es muy comentada, hay un detalle en el vídeo que ha dejado a las redes sociales preguntándose: «¿Pero qué locura es esta?». En el centro de lo que parece ser un auditorio masivo, se erige una colosal estatua de oro macizo del propio Donald Trump con la mano alzada.

Las reacciones más brillantes de la red
Como era de esperar, los usuarios no han tardado en sacar punta al diseño megalómano. Las comparaciones han sido pura comedia:
- Vibras del Antiguo Testamento: Muchos han comparado la estatua con el famoso Becerro de Oro, bromeando sobre los niveles de idolatría del proyecto.
- Los Juegos del Hambre: Más de un tuitero ha señalado que el edificio parece sacado directamente del mismísimo Capitolio bajo el mando del presidente Snow.
- Estilo dictatorial: Algunos usuarios han encontrado similitudes con los monumentos de ciertas autocracias alrededor del mundo, algo que hasta el gobernador de California, Gavin Newsom, no pudo evitar comentar en sus redes.
«Cuanto más alto es el edificio, más pequeño es el champiñón», bromeó un usuario de manera muy sutil, insinuando que el expresidente podría estar compensando algo.
De momento, este diseño conceptual parece ser solo una animación digital, pero si este rascacielos faraónico llega a construirse algún día, promete ser la atracción turística más surrealista de toda Florida.
