
La realidad siempre supera a la ficción, y si no que se lo digan a los creadores de Breaking Bad. La policía del sur de Indiana ha protagonizado una detención que parece sacada directamente de un guion de Vince Gilligan. Han arrestado a un traficante local con un perfil que resulta peligrosamente familiar a cualquier seriéfilo empedernido.
El «Walter White» de marca blanca
El protagonista de esta rocambolesca historia es Alan White, un hombre de 59 años que no es un camello de barrio cualquiera: resulta ser un exdecano de la Universidad del Sureste de Indiana. Por si su apellido y su antigua profesión no fuesen suficiente coincidencia, en los bajos fondos se le conocía bajo el nada pretencioso apodo de «El Profesor».
La detención se produjo cuando White intentaba abandonar tranquilamente su domicilio en Scenic Drive. Los agentes le dieron el alto en un control de tráfico nocturno y, posteriormente, ejecutaron una orden de registro en su vivienda, donde encontraron el verdadero «pastel».
El alijo del «Profesor»
Lejos de tener un súper laboratorio subterráneo de alta tecnología, los métodos de ocultación de este docente eran un tanto más cutres y caseros. Durante el registro minucioso, las autoridades incautaron:
- 78 gramos de metanfetamina con ese característico aspecto de «cristal».
- Una bolsa escondida dentro de una vulgar cajetilla de tabaco en su dormitorio.
- Otra bolsa estratégicamente oculta en las placas del falso techo de otra habitación.
- Un buen fajo de billetes falsos, para darle aún más emoción al catálogo de delitos.
«Definitivamente no es Walter White»
El jefe de policía de Clarksville, Nathan Walls, no pudo resistirse a la evidente comparación cultural y soltó la frase de la jornada durante el comunicado de prensa oficial:
«Es indudable que este tipo no es Walter White. Trabajar en investigaciones largas puede ser tedioso a veces, y creo que esto realmente demuestra nuestra paciencia».
Y es que a Alan White se le acabó la suerte, aunque no es un novato en esto de tener problemas con la ley. Hace exactamente diez años, ya fue detenido en Louisville cuando la policía pilló drogas en su vehículo. Aunque ahora, con un gran descaro, ha declarado a los medios locales que «tienen al tipo equivocado», la policía confía plenamente en sus detectives de narcóticos. Parece que a este profesor, las clases de química práctica se le fueron definitivamente de las manos.
