
Si pensabas que la dieta de un deportista de élite se limitaba a batidos de proteínas insípidos y pechuga de pollo a la plancha, los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 han llegado para romperte los esquemas. Olvida el rigor espartano por un momento, porque en la Villa Olímpica el verdadero protagonista no será el esquí alpino, sino un grifo de felicidad líquida.
El fichaje estrella de los juegos
Se ha anunciado oficialmente que Nutella se une al equipo como socio premium del evento. Pero no se han conformado con poner unos cuantos botes en la mesa; han decidido tirar la casa por la ventana instalando unos dispensadores gigantes de crema de avellanas que parecen sacados de una fantasía de dibujo animado. Estos dispositivos permitirán a los atletas servirse raciones generosas de chocolate con solo pulsar una palanca.
Energía y optimismo en formato untable
La idea detrás de esta dulce incorporación es aportar una dosis de entusiasmo y positividad a los desayunos de los participantes. Imagina a un saltador de esquí preparándose para lanzarse al vacío después de haberse metido entre pecho y espalda una tostada digna de un rey. El dispensador industrial de Ferrero promete convertirse en el punto de encuentro más concurrido de toda la residencia oficial, superando incluso a las zonas de entrenamiento.
Aunque todavía queda tiempo para que comience la competición en febrero de 2026, la expectación por ver estos grifos en funcionamiento ya es máxima. Está claro que, si no consiguen la medalla de oro, al menos los deportistas se irán a casa con un sabor de boca inmejorable. Quién fuera esquiador para pillar sitio en esa cola.
