Un candidato a diputado en Florida se registra con el alias «Sieg Heil»

Un candidato a diputado en Florida se registra con el alias
Gabriel García, aspirante a la Cámara de Representantes de Florida, causó estupor al registrarse oficialmente listando "Sieg Heil" como su apodo preferido. Las autoridades electorales confirmaron el nombre, esperando que retire el polémico saludo nazi antes de finalizar su candidatura.
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El proceso electoral en Florida acaba de subir un nivel de surrealismo que ni el mismísimo Buñuel podría haber imaginado. Con la temporada de candidaturas en marcha, ha saltado a la palestra un aspirante a la Cámara de Representantes por el Distrito 119, un tal Gabriel García, que parece haber malentendido el concepto de «estrategia de marketing político». El buen señor se ha postulado formalmente, cumpliendo todos los requisitos de papeleo, salvo por un detalle menor que ha puesto los pelos de punta a la Junta Electoral: el apodo que solicita se le añada a la papeleta.

Generalmente, la gente usa diminutivos o nombres cariñosos, como «El Padrino» o «Paco el de los Vinos» para acercarse al votante. Pero no Gabriel. Él ha optado por el muy poco sutil, y francamente escalofriante, «Sieg Heil». Sí, lo han leído bien. El famoso saludo nazi, ese que gritaron hasta la saciedad los seguidores de Hitler, es lo que este aspirante quiere que los votantes vean impreso junto a su nombre en la papeleta oficial.

El término, que en alemán significa «Salve, Victoria», está intrínsecamente ligado al régimen nacionalsocialista y, como era de esperar, ha generado una pequeña ola de pánico burocrático en la oficina electoral. ¿Cómo procesas algo así? Las autoridades electorales se han visto en un brete, confirmando que, efectivamente, García incluyó esa frase en sus documentos oficiales de presentación como su apodo preferido.

De momento, parece que la táctica oficial es esperar. Los funcionarios electorales han dado a entender que están aguardando, con gran paciencia administrativa, que el candidato entre en razón y decida retirar el apodo antes de que sea demasiado tarde. La gran pregunta que flota en el ambiente es si esto es un intento desesperado de llamar la atención, una broma de muy mal gusto, o si realmente este señor cree que invocar el saludo del Tercer Reich es la llave para ganar un escaño en la soleada Florida. Desde luego, si buscaba notoriedad, misión cumplida. Ahora solo queda ver si la notoriedad se traduce en votos… o en un expediente sancionador.