El ladrón de Florida que intentó secuestrar un coche patrulla con el policía dentro

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Florida vuelve a hacer de las suyas. Es el estado donde la línea entre la realidad y una comedia de bajo presupuesto es increíblemente fina. Y esta semana, Jesse Allen, un hombre de 33 años de Ocala, se ha ganado un puesto de honor en el panteón de las pifias criminales al más puro estilo ‘Florida Man’.

Resulta que Allen tuvo la brillante idea de perpetrar un robo de coche en pleno día, eligiendo el objetivo más desafortunado posible: un Dodge Charger. Hasta ahí, todo bien. El problema, y aquí es donde la historia se vuelve oro puro, es que el vehículo no era un coche normal. Era un coche patrulla de la Oficina del Sheriff del Condado de Marion, camuflado y sin distintivos, y, para rematar la faena, el policía que lo conducía estaba sentadito en el asiento del conductor.

El agente, que estaba vestido de civil, se encontraba tranquilamente esperando en el coche en una gasolinera. Y de repente, aparece nuestro protagonista, Jesse Allen, con una determinación que habría sido admirable si no fuera por lo estúpido de su objetivo. Allen abre la puerta del conductor de golpe y, según el informe policial, exige al oficial a gritos que salga del coche, intentando de paso tomar el control del volante. Hay que tener arrojo, o una falta de visión espectacular.

Imaginamos la escena: el policía debió pensar que se trataba de una broma de cámara oculta o, simplemente, que el tipo se había confundido de coche de la forma más dramática posible. Pero no, Allen iba en serio. Ante esta surrealista situación, el agente optó por la vía más directa: se identificó como policía. En ese momento, las luces de neón que anunciaban el error garrafal de Allen debieron encenderse en su cabeza.

La Oficina del Sheriff informó que el hombre, al percatarse de que había intentado robar un coche patrulla con un agente uniformado (aunque no lo pareciera a primera vista) dentro, fue inmediatamente inmovilizado y detenido. Los cargos no son para tomar a broma, a pesar del componente cómico del suceso: secuestro, agresión con agravantes y robo de coche.

Definitivamente, Allen ha demostrado que si vas a cometer un crimen, al menos asegúrate de que el vehículo que intentas secuestrar no pertenezca a la autoridad. Un error básico que solo podría ocurrir en Florida, el laboratorio de las anécdotas extravagantes.