El billete solo de ida… al más allá: La pasajera que ya estaba muerta antes de subir al easyJet

El billete solo de ida... al más allá: La pasajera que ya estaba muerta antes de subir al easyJet
En un suceso rocambolesco en Catania, Italia, una mujer de 51 años fue descubierta fallecida en silla de ruedas, justo antes de embarcar en un vuelo de easyJet a Manchester. Sus dos acompañantes intentaron subirla al avión, generando una investigación policial por el abandono de cadáver. Un incidente que ha dejado a más de uno con la boca abierta.
0
0

Agarraos fuerte porque la historia que os traemos hoy es de esas que te dejan con la mandíbula por los suelos y pensando: ¿pero esto es de verdad o de guion de película? En el aeropuerto de Catania, Sicilia, el drama y el surrealismo se dieron la mano en lo que parece sacado de un sketch de humor negro, aunque la realidad siempre supera la ficción.

Imaginaos la escena: dos hombres, en la veintena, empujan tranquilamente una silla de ruedas hacia la puerta de embarque del vuelo EZY6275 de easyJet, con destino a la lluviosa Manchester. Dentro de la silla, una mujer de 51 años, aparentemente lista para volar. Tenían su pasaporte, su tarjeta de embarque, todo en regla… o eso parecía.

La cosa es que, cuando el personal médico del aeropuerto (que por algún motivo fue llamado a la puerta) se acercó para echar un vistazo, se toparon con una verdad bastante… fría. La mujer, según los fiscales, ya estaba más allá que aquí. Vamos, que había fallecido antes incluso de que la acercaran al avión. ¡Menudo viaje de ida y vuelta al limbo!

Los pobres (o no tan pobres, ya veremos) pasajeros del vuelo fueron informados de un «incidente médico urgente» que retrasaría su despegue, mientras el cuerpo de la mujer era retirado. easyJet, por su parte, emitió un comunicado confirmando el «tragico incidente» y sus «más profundas condolencias», aclarando que, cuando llegó la asistencia médica, la pasajera ya no mostraba «ningún signo de vida». Eufemismos aparte, la señora estaba fiambre.

La policía italiana, claro está, ha puesto el ojo en el asunto. Los dos acompañantes se enfrentan ahora a una investigación por abandono de cadáver. Y es que, aunque la mujer padecía una enfermedad terminal y su intención era regresar al Reino Unido, la forma de gestionar la situación fue, digamos, poco convencional.

Así que ya sabéis, la próxima vez que os quejéis de los retrasos en los vuelos, pensad que podría ser peor. Podríais estar compartiendo cabina con un pasajero que no va a pedir ni el menú. Un suceso que, sin duda, nos recuerda que en los aeropuertos se vive de todo, incluso lo que desafía la lógica y un poco el sentido común. ¡Vaya tela marinera!