Pudín de vainilla, avena y compota de manzana: el limo verde de Nickelodeon nació en un programa canadiense y se diseñó a propósito para no ser tóxico…
Durante décadas, millones de niños vieron cómo un cubo de limo verde caía sobre la cabeza de algún concursante en Nickelodeon. La pregunta que casi nadie se hacía mientras se partía de risa: ¿qué narices era esa baba viscosa que se tragaban entre gritos?
La respuesta es de lo más doméstica. El famoso slime de Nickelodeon nunca tuvo una única receta: empezó siendo una mezcla de avena, colorante verde e ingredientes de cocina, y desde el primer día se diseñó para no ser tóxico, precisamente porque acababa cayendo sobre las personas.
¿De qué está hecho el slime de Nickelodeon?
En sus versiones clásicas, el limo salía directo de la despensa. En el mítico concurso Double Dare, la fórmula que se ha contado durante años mezclaba pudín de vainilla, compota de manzana, avena y colorante alimentario verde. Nada de químicos raros: prácticamente un postre pasado de vueltas.
La versión que Nickelodeon usa hoy en sus platós es harina de otro costal. La cadena guarda la receta actual como secreto industrial y solo confirma que es apta para uso alimentario y que no lleva los alérgenos principales. Vamos, que no contiene nada peligroso, pero la mezcla exacta se la reservan.
¿De dónde salió el limo verde?
El invento no nació en Estados Unidos, sino en Canadá. El slime apareció por primera vez en You Can’t Do That on Television, un programa canadiense de sketches que arrancó en 1979 y en el que rociaban a los críos con baba cada vez que soltaban un «no lo sé».
Según ha contado el propio equipo del programa, aquella primera baba se apañaba con gelatina o crema de trigo, colorante verde, agua y hasta champú infantil. Cuando el limo saltó a Double Dare, tuvieron que cambiar la receta: bajo el calor de los focos del plató, la versión con avena se secaba y se quedaba dura como el yeso sobre los obstáculos.
¿Se puede comer el slime?
Aquí conviene bajar el entusiasmo. Que sea inofensivo no significa que esté rico. Nickelodeon insiste en que su limo es seguro, pero recomienda expresamente no comérselo, y quien lo ha probado lo describe como algo bastante soso. Es una decisión de diseño con toda la lógica: si vas a empapar a la gente en pleno directo, más vale que la sustancia no le haga ningún daño.
Así que el gran secreto del icono viscoso de nuestra infancia televisiva era, en el fondo, comida de broma con colorante. Un poco como esas rarezas gastronómicas que asustan más por fuera que por dentro, o como otros fenómenos ochenteros que triunfaron por pura fuerza del absurdo.
Vía Neatorama.




