Zarra alquila casas por menos de 300 euros para ganar vecinos

No llega a 400 vecinos y su colegio estaba a punto de desaparecer. Ahora alquila casas municipales por menos de 300 euros para que alguien se mude…

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No llega a 400 vecinos y su colegio estaba a punto de desaparecer. Ahora alquila casas municipales por menos de 300 euros para que alguien se mude…

Zarra, un pueblo del interior de Valencia que no llega a 400 vecinos, alquila viviendas municipales por menos de 300 euros al mes para atraer gente que se quede a vivir. No es una ocurrencia suelta: la tanda anterior de nuevos vecinos trajo tres familias y ocho niños, y con ellos se salvó un colegio que estaba a punto de desaparecer.

El municipio está en el Valle de Ayora-Cofrentes, la comarca del suroeste de la provincia que hace frontera con Albacete. Y allí, un ayuntamiento con menos de 400 vecinos en el padrón acaba de volver a abrir la puerta de par en par.

¿Qué ofrece exactamente el ayuntamiento?

La campaña se llama «Vente a vivir a Zarra» y lo que pone sobre la mesa, según la convocatoria actual, son viviendas municipales con alquileres que no superan los 300 euros mensuales. El consistorio pide además a los dueños de casas vacías que las saquen al alquiler a precios razonables, y a cambio les ofrece ayuda para acondicionarlas y mediación para cerrar el trato.

Lo demás es la lista de servicios que muchos pueblos de su tamaño ya han perdido: médico, farmacia, colegio rural, bares, restaurante, carnicería, un gimnasio municipal recién reformado y una piscina de verano que la campaña presenta rodeada de bosque.

Casa tradicional de Zarra con fachada blanca, zócalo de piedra y jardineras con flores en una calle empinada
Una casa del casco urbano de Zarra. Foto: 19Tarrestnom65, CC BY-SA 4.0.

¿Por qué la escuela es la clave de todo?

Porque es la pieza que primero se cae. El Colegio Rural Agrupado de Zarra tiene hoy once alumnos, y el propio ayuntamiento reconoce que antes de la última repoblación estaba «a punto de desaparecer». Los ocho escolares que lo enderezaron llegaron el curso pasado con las tres familias que se instalaron a través de Proyecto Arraigo, una iniciativa que empareja municipios que necesitan vecinos con familias que quieren mudarse al campo.

Es la aritmética menos glamurosa del mundo rural: un puñado de críos decide si hay colegio o no lo hay. Y un pueblo sin colegio deja de estar en la lista de la familia siguiente.

Quien firma la campaña es Raúl Martínez, alcalde de Zarra, y lo resume sin rodeos:

«Queremos familias que vengan a sumar, que se integren y que hagan suyo el pueblo»

¿Cómo se apunta uno?

El ayuntamiento pide rellenar un formulario y enviarlo al correo venteavivirazarra@zarra.org. Para consultas hay teléfono, el 678 182 026, de lunes a viernes de 13:00 a 14:00. Conviene leerlo con la cabeza fría: lo que se ofrece es una casa asequible y un pueblo con servicios, no un puesto de trabajo esperando.

Zarra no es el único pueblo pequeño que se busca la vida para juntar gente. En un pueblo de Zaragoza convocaron a 200 vecinos a salir a la fresca y aparecieron casi 400; otro de 70 vecinos reúne a medio millar jugando a las chapas; y en Granada hay quien se toma las uvas en agosto. La diferencia es que aquí lo que está en juego no es una tarde bonita, sino el padrón.

Once alumnos no salvan una comarca. Pero son once más que el cero al que se dirigía ese colegio, y esa cuenta la firmaron tres familias que se atrevieron a mudarse.

Vía Onda Requena, Xataka Magnet, elperiodic.com y el Ayuntamiento de Zarra.

Foto de portada: vista general de Zarra, por 19Tarrestnom65, CC BY-SA 4.0.