Yellowstone lleva más de 30 años pescando una trucha intrusa

En 1994 apareció en el lago Yellowstone una trucha que no debía estar allí. El parque ya ha sacado más de 5,1 millones y aún no puede dejar de pescar…

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En 1994 apareció en el lago Yellowstone una trucha que no debía estar allí. El parque ya ha sacado más de 5,1 millones y aún no puede dejar de pescar…

Imagina que tu trabajo consiste en pescar, todos los veranos, a un único enemigo. Y que después de tres décadas y millones de capturas te dicen que mañana toca volver a salir. Eso le pasa al Parque Nacional de Yellowstone con la trucha lacustre.

Desde 1994, el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) ha retirado más de 5,1 millones de truchas lacustres (Salvelinus namaycush) del lago Yellowstone, una especie invasora que amenaza a la trucha degollada de Yellowstone, el pez nativo del que dependen osos, águilas y nutrias. Solo en 2025 salieron del agua 289.900 ejemplares.

¿De dónde salió una trucha que no debía estar en el lago?

Nadie lo sabe con certeza. El propio Servicio de Parques reconoce que se desconoce cómo llegó la trucha lacustre al lago; lo único seguro es que la primera se detectó allí en 1994 y que, desde entonces, el parque no ha dejado de perseguirla.

El problema es el apetito. Según Yellowstone Forever y Trout Unlimited, una sola trucha lacustre adulta puede comerse unas 40 truchas degolladas al año. Y a ella, en cambio, casi nadie se la come.

¿Por qué una trucha invasora les quita la comida a los osos?

La clave está en dónde vive cada pez. La trucha degollada remonta los arroyos poco profundos para desovar, justo donde la esperan los osos grizzly, las águilas calvas, las águilas pescadoras y las nutrias. La lacustre crece más, vive en las zonas profundas y desova dentro del propio lago, fuera del alcance de casi todos esos depredadores.

Oso grizzly empapado camina entre la hierba de la orilla del lago Yellowstone con una trucha degollada en la boca
Un grizzly con una trucha degollada junto al lago Yellowstone. Foto: NPS / Dylan Schneider, dominio público.

Resultado: cada trucha nativa que desaparece es comida que deja de llegar a la orilla. Es la misma lección que ya dieron los castores de Tierra del Fuego o el cangrejo gigante que invadió Noruega: soltar una especie donde no toca sale carísimo.

¿Cómo se pescan más de cinco millones de truchas?

Con redes de enmalle, muchas redes. Equipos del parque y pescadores comerciales contratados, como la empresa Hickey Brothers, las calan en las zonas hondas para no atrapar truchas nativas. Según el NPS, cada año se tienden entre 5.000 y 6.000 millas de red: más de 8.000 kilómetros, bastante más que la distancia en línea recta entre Madrid y Nueva York.

Además, el parque ensaya cómo acabar con los huevos antes de que nazcan: cubrir las zonas de freza con material orgánico que, al descomponerse, asfixia los huevos.

Más de treinta años de redes no han bastado para ganar la guerra, pero sí para ir recuperando terreno.

¿Está ganando Yellowstone la guerra de las truchas?

Va por buen camino. El NPS calcula que la población reproductora de trucha lacustre ha caído un 87% desde 2012, y la trucha degollada empieza a recuperarse. Lo que nadie promete es el final: ni el propio parque cuenta con erradicar del todo a la trucha lacustre, y por eso las redes siguen en el agua.

Así que Yellowstone, el parque de los géiseres y los sombreros perdidos en fuentes termales, tiene también barcos que salen a pescar cada temporada para devolverle el pescado a sus osos.

Vía Gizmodo en Español, NPS – Fish Management, NPS – Suppressing Non-native Lake Trout, Yellowstone Forever, Yellowstone Forever – Cutthroat Comeback y Trout Unlimited.

Foto de portada: NPS / Neal Herbert, dominio público.