Wild Thang se corona Rey de la Fealdad Perruna Mundial

Wild Thang se corona Rey de la Fealdad Perruna Mundial
Wild Thang, un pekinés de ocho años con la lengua fuera y un tic constante, ha ganado por fin el codiciado título del perro más feo del mundo en California tras cuatro intentos fallidos. Se lleva 5.000$ y un viaje a Nueva York, demostrando que la verdadera belleza está en las imperfecciones y en fomentar la adopción.
0
0

¿Creías que lo tenías todo visto en el mundo de los concursos de belleza? Pues prepárate, porque en Petaluma, California, se celebra el certamen más honesto y adorable que te puedas imaginar: el del Perro Más Feo del Mundo. Y este año, la corona ha recaído en un auténtico rey: Wild Thang, un pekinés de ocho años que parece sacado de un día de esos en los que el pelo decide ir por libre y la lengua no sabe quedarse dentro.

Wild Thang no es un novato en esto de la ‘belleza’ singular. Llevaba cuatro años seguidos quedando finalista, rozando la gloria de la fealdad. Pero a la quinta fue la vencida, y este año se ha proclamado campeón indiscutible. ¿Su secreto? Una lengua que le cuelga permanentemente por culpa de un moquillo que sufrió de cachorro, y una patita que le da tics nerviosos. Vamos, el perro perfecto para recordarnos que las imperfecciones son, en realidad, súper poderes.

El premio para este «modelo de pasarela canina… ¡pero al revés!» no es moco de pavo: 5.000 dólares para que Wild Thang se compre los caprichos que quiera (¿quizás un babero extra grande?) y un viaje a Nueva York para aparecer en el famoso programa «Today». ¡De perdedor a estrella de la tele en un abrir y cerrar de ojos! Bueno, más bien en un sacar de lengua y un tic.

Pero Wild Thang no fue el único «guaperas» sobre el escenario. La competición estuvo reñidísima. En segundo lugar quedó Rome, un pug de 14 años con un solo ojo y una forma de andar un tanto peculiar, de lado. Su historia es de esas que te rompen el corazón y te lo reconstruyen: viene de una fábrica de cachorros, esos sitios donde los animales no son más que mercancía. Que Rome haya llegado hasta aquí es ya una victoria enorme.

Y en tercer puesto, con todos ustedes, ¡Daisy May! Una perrita de 14 años a la que le faltan dientes y pelo, pero le sobra vitalidad. Ha sobrevivido a un cáncer, a otro moquillo y hasta a un accidente de coche. Si pensabas que tu día había sido duro, imagínate el de Daisy May. ¡Es una guerrera!

Este concurso, más allá de las risas y las fotos, tiene un mensaje precioso: celebra las imperfecciones que hacen a estos perros únicos y especiales. Su objetivo principal es fomentar la adopción de mascotas, especialmente aquellas con «necesidades especiales». Al fin y al cabo, la belleza es subjetiva, y estos peludetes nos demuestran que lo importante es el amor y la alegría que pueden aportar a nuestras vidas, tengan la lengua que tengan o los tics que muestren. Así que ya sabes, la próxima vez que veas un perro diferente, piensa: ¡quizás sea el próximo Wild Thang!