Virginia legisla sobre un fantasma legal: la enmienda que modificaba una ley inexistente

Virginia legisla sobre un fantasma legal: la enmienda que modificaba una ley inexistente
Los legisladores de Virginia aprobaron una enmienda constitucional para la redistribución de distritos. El problema: se basaron en una sección que ¡había sido derogada en 1971! Una épica pifia burocrática al modificar un fantasma legal que seguía impreso por error en el código estatal.
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¡Agárrense, que vienen curvas burocráticas! En Virginia, el drama de la legislación ha alcanzado niveles de comedia de situación que ni el mejor guionista podría haber inventado. Resulta que los estimados legisladores del estado se pusieron manos a la obra para aprobar una enmienda constitucional clave, la famosa ‘Enmienda 1’, diseñada para modificar el proceso de redistribución de distritos y crear una comisión independiente. Todo muy moderno y democrático, ¿verdad?

Pues sí, todo iba viento en popa. El pueblo votó y la enmienda pasó con éxito en noviembre de 2020. El único problemilla, que no es moco de pavo, es que los responsables de la redacción estaban intentando modificar algo que llevaba muerto y enterrado desde hacía medio siglo.

La Enmienda 1 hacía referencia directa a la Sección 6 de la Constitución de Virginia, que trata sobre la forma en que se deben repartir los escaños legislativos. Pero aquí viene el giro argumental digno de Hollywood: ¡la Sección 6 fue eliminada de la Constitución en 1971! O sea, que los legisladores estaban enmendando una sección fantasma que no existía legalmente.

La pregunta del millón es: ¿cómo pudo pasar algo así? Pues parece ser que la Sección 6, aunque derogada en la Constitución, siguió campando a sus anchas en las compilaciones oficiales del código estatal. Un error de transcripción, un despiste histórico, o simplemente la inercia legislativa hizo que durante décadas se siguiera imprimiendo como si fuese válida. Es como si en el súper, después de 50 años, siguieran cobrando el impuesto del sello real. ¡Una auténtica chapuza documental!

La situación dejó a los expertos rascándose la cabeza y a los legisladores con un sonrojo monumental. Estaban tan concentrados en modificar la ley, que se olvidaron de comprobar si la ley ¡realmente existía! Un error de manual, que demuestra que a veces, la letra impresa que nadie revisa puede llevar a las mayores confusiones legales.

A pesar de este patinazo histórico, la buena noticia (o la menos mala) es que el objetivo principal de la Enmienda 1, crear la nueva comisión de redistribución, sigue en pie. Simplemente han tenido que hacer malabares legales para asegurar que el hecho de apuntar a una sección inexistente no invalide el voto popular. En resumen, Virginia ha conseguido el hito de legislar sobre un fantasma constitucional, demostrando que a veces, la realidad supera a la ficción más absurda.