
¡Atención, ciudadanos de bien y amantes de la Navidad! No, no estamos hablando de un complot del Grinch ni de un elfo rebelde con complejo de Banksy. La historia que nos ocupa hoy viene directamente del ‘Polo Norte’, pero con comillas, porque hablamos del pueblo de North Pole, en Alaska, donde la vida es tan real como el frío polar y los problemas, por desgracia, también.
Resulta que la idílica (y gélida) Santa Claus Lane ha sido escenario de un delito muy poco navideño. Un artista callejero, pero de los malos, decidió dejar su ‘huella’ en un garaje y varios vehículos con un bote de spray la semana pasada. La policía, ni corta ni perezosa, ha abierto una investigación para dar con el responsable de este acto vandálico que rompe la magia (y la estética) del lugar.
Lo verdaderamente tronchante de esta situación es que, mientras los agentes intentan dar con el vándalo, su centralita no deja de echar humo… ¡con llamadas de gente de todo el mundo que busca a Papá Noel! «¿Está Santa Claus?», «¿Podría pasarme con él?», parecen ser las preguntas del millón que resuenan en las oficinas del departamento de policía. ¡Imagínense la paciencia que deben tener!
La Benemérita de North Pole, con una flema digna de un santo (nunca mejor dicho), tiene que recordar una y otra vez que ellos se encargan de delitos mundanos como el vandalismo, y que el auténtico Papá Noel vive en ‘el verdadero Polo Norte’, el de los cuentos, no el de Alaska. Parece que el uniforme azul no lleva gorro rojo ni barba blanca, por mucho que se llamen ‘North Pole Police Department’.
Así que, si creías que en el Polo Norte solo había elfos fabricando juguetes, piénsalo de nuevo. Aquí, la policía persigue a grafiteros en lugar de supervisar la cadena de montaje de trineos. De hecho, están buscando información y Crime Stoppers está ofreciendo una jugosa recompensa en efectivo por si alguien vio al ‘Grinch con spray’ merodeando por la zona.
¡Ah, y un dato crucial! Aunque Papá Noel sea famoso por sus juguetes mágicos, en este caso, el ‘juguete’ implicado era un spray de pintura, de esos que dejan marcas permanentes y muy poco festivas. ¡Menudo lío tienen montado en el ‘Polo Norte’ real!
