Vacaciones entre rejas pagando por dormir en una cárcel de la India

0
0

El turismo extremo llega a la penitenciaría

Si alguna vez has pensado que tus vacaciones en un resort de pulsera todo incluido eran demasiado predecibles, la prisión de Chanchalguda en la ciudad india de Hyderabad tiene la solución perfecta para tu aburrimiento. Se trata de la iniciativa Feel the Jail (Siente la cárcel), un programa gubernamental que permite a ciudadanos libres de antecedentes penales pagar de su propio bolsillo para ser encerrados durante 24 horas.

Un paquete vacacional inolvidable

Por la módica cantidad de 2000 rupias indias (el equivalente a unos 22 euros), los valientes «turistas carcelarios» pueden disfrutar de todas las comodidades que ofrece el sistema penitenciario. Lejos de las sábanas de hilo egipcio y los masajes relajantes, esta experiencia inmersiva te garantiza un baño de cruda realidad sin filtros.

¿Qué incluye exactamente esta reserva tan particular?

  • Vestuario exclusivo: Un auténtico uniforme de presidiario a rayas o liso, confeccionado con la áspera tela reglamentaria.
  • Dieta depurativa: El menú completo de la prisión, que incluye el clásico rancho carcelario servido rigurosamente en una bandeja de metal.
  • Alojamiento minimalista: Dormir en el suelo de una celda comunitaria, sin ningún tipo de lujos, almohadas de plumas ni distracciones modernas.
  • Desconexión digital total: Nada de teléfonos móviles, redes sociales ni wifi; aquí el único muro que vas a ver de cerca es el de hormigón armado.

¿Por qué alguien pagaría por ir a chirona?

Aunque suene a auténtica locura pagar por perder tus derechos fundamentales durante un día, los responsables de esta iniciativa aseguran que tiene un poderoso efecto disuasorio y educativo en la población civil.

El objetivo principal es mostrar la dura realidad y la austeridad extrema de la vida en prisión, para que la gente valore su libertad, entienda las consecuencias de sus actos y se mantenga alejada del crimen.

Además, para aquellos fascinados por la moda del true crime o que simplemente buscan la anécdota definitiva para contar en la máquina de café de la oficina, pasar una noche a la sombra por voluntad propia se ha convertido en el máximo exponente del turismo extravagante. Eso sí, los guardias de Chanchalguda avisan de que no hacen excepciones: una vez que la pesada puerta de hierro se cierra a tus espaldas, eres un recluso más y debes acatar todas las normas hasta que se cumplan tus 24 horas de condena voluntaria.