Unas renos ‘de vacaciones’ sembraron el caos en una autopista de Los Ángeles

Unas renos 'de vacaciones' sembraron el caos en una autopista de Los Ángeles
Cuatro renos escaparon de su recinto en el condado de Los Ángeles y acabaron paseándose por la autopista 138. Los agentes del sheriff actuaron rápidamente, conteniendo a los animales sin incidentes y devolviéndolos a sus cuidadores. La escapada, que forma parte de una exhibición navideña, no causó heridos.
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Imagina la escena: estás tranquilamente conduciendo por la autopista 138, cerca del Acueducto de California, en el soleado condado de Los Ángeles. De repente, echas un vistazo por el retrovisor y te encuentras… ¿con renos? Sí, sí, has leído bien. Y no, no era una alucinación navideña anticipada ni el trineo de Papá Noel intentando un aterrizaje de emergencia. Eran cuatro renos de carne y hueso, o mejor dicho, de cuerno y pezuña, que habían decidido que ese día era perfecto para una aventura al más puro estilo ‘Thelma y Louise’, pero con menos drama y más astas.

La surrealista estampa tuvo lugar el pasado 18 de diciembre, cuando estos peludos protagonistas de exhibiciones navideñas decidieron que ya era suficiente de su recinto y emprendieron una audaz escapada. Su objetivo, aparentemente, era explorar las maravillas del asfalto angelino. ¿Quizás buscaban atajos para llegar a un centro comercial, o simplemente querían sentir la brisa en sus cuernos mientras adelantaban a algún coche?

Por suerte, la ‘operación reno fugitivo’ fue gestionada con la máxima eficacia por los agentes del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles. Los muchachos no tardaron en responder a la llamada, que seguramente fue una de las más insólitas de su jornada. Con una habilidad que roza lo circense, consiguieron acorralar a los cuatro rebeldes del Polo Norte improvisado, que probablemente solo buscaban algo de emoción antes de la llegada de la Nochebuena.

El final de esta curiosa historia fue tan feliz como un cuento navideño: los renos fueron devueltos sanos y salvos a sus cuidadores, y, lo más importante, no se reportaron heridos ni entre los animales ni entre los humanos. Tampoco hubo incidentes de tráfico mayores, a pesar de que la presencia de estos cuadrúpedos festivos en la carretera debió dejar a más de uno frotándose los ojos. Una vez más, queda demostrado que en Los Ángeles, incluso los renos tienen ganas de un poco de protagonismo. ¡Qué sería del tráfico sin un toque de fantasía animal!