
Parece el comienzo de un chiste para entusiastas del motor, pero es la pura realidad: otro día, otro Tesla Cybertruck que necesita ser rescatado de un lugar en el que, teóricamente, un todoterreno de su calibre jamás debería atascarse. En esta ocasión, la imponente mole futurista de acero inoxidable ha sido vencida por algo tan mundano como la arena de una playa. ¿Y quién ha acudido al rescate? Nada menos que una furgoneta familiar Toyota Sienna.
Un rescate de todo menos ortodoxo
Si analizamos las imágenes del improvisado salvamento, la situación es un auténtico despropósito técnico digno de estudio. Para empezar, el portón trasero del Toyota Sienna está abierto de par en par. No hay ninguna razón lógica para remolcar un vehículo con el maletero levantado, pero la escena empeora considerablemente cuando observamos por dónde pasa la eslinga de rescate.
La correa desaparece en la parte baja del habitáculo de la furgoneta. ¿Está atada a los rieles de los asientos? ¿Quizás al anclaje del cierre del maletero? Sea como sea, es una maniobra kamikaze. Estamos hablando de tirar de un vehículo atascado que pesa entre 3 y 4 toneladas. Ninguno de esos elementos interiores es estructural ni está diseñado para soportar esa inmensa tensión.
Si atas una eslinga a los herrajes del interior del coche, no tienes un punto de remolque, lo que tienes es un punto de rotura garantizado.
Por si fuera poco, intentaron el clásico truco de colocar madera bajo las ruedas del Cybertruck para ganar tracción. El principio es bueno, pero la calidad de la madera importa. En lugar de usar unas planchas de rescate específicas o listones de madera secos y sólidos, optaron por usar restos de vallas y madera a la deriva recogida de la propia playa.
Aún con todas estas locuras, hay que ser justos: si nadie salió herido y el vehículo logró salir de la trampa de arena, el rescate fue un éxito absoluto. A esa conductora del monovolumen Toyota habría que regalarle una gorra de Monster Energy, porque oficialmente ya pertenece al club de los rescatistas extremos.
Guía rápida para no hacer el ridículo en la arena
Si alguna vez sientes la necesidad de meter tu vehículo en la arena suelta, hay unas normas sagradas que los ocupantes de este Tesla parecían ignorar. Si no estás seguro, simplemente rodea la arena. Pero si es estrictamente necesario cruzarla, sigue estos consejos:
- Baja la presión de los neumáticos: Menos aire significa que la goma se aplasta y la superficie en contacto con el suelo es mayor, lo que te da muchísima más tracción. (El manual de tu coche te dirá cuál es el límite).
- Acelera con extrema suavidad: Los vehículos eléctricos sufren mucho en terrenos blandos debido a la entrega instantánea de par motor. Hay que acariciar el pedal, no pisarlo a fondo.
- Activa la tracción a las cuatro ruedas (4WD): Por alguna razón inexplicable, el Cybertruck del vídeo parece comportarse como un tracción a dos ruedas. ¿Será una de esas raras unidades de tracción trasera que se vendieron o simplemente un despiste al configurar el modo de conducción en la pantalla?
El multiverso de los rescates falsos en redes
Todo este asunto resulta aún más irónico si tenemos en cuenta la cantidad de vídeos «preparados» que circulan por internet sobre las bondades del vehículo de Elon Musk. El propio magnate compartió y dio visibilidad a un vídeo (con millones de reproducciones) donde un Cybertruck prototipo era rescatado por una camioneta Ford, y luego respondió con más contenido en el que la pick-up de Tesla supuestamente remolcaba a todo tipo de vehículos.

Hay un detalle hilarante en muchos de esos vídeos virales, como aquel en el que un Cybertruck saca del barro a un Toyota azul. Mientras el Toyota está cubierto de lodo de arriba a abajo, el Cybertruck luce impoluto, sin una sola mancha de barro ni siquiera en los estribos inferiores. ¿Acaba de salir del túnel de lavado antes de meterse al barro? Resulta paradójico, porque los dueños de los Cybertrucks saben bien que no se llevan muy bien con los túneles de lavado automáticos.
Hoy en día existe toda una industria del engagement bait (contenido diseñado solo para generar interacciones), a menudo aderezado con voces narradas por inteligencia artificial, en el que se ven rescates que no tienen ningún sentido para un conductor experimentado.
En este entorno donde cuesta distinguir la realidad de la publicidad viral, resulta refrescante ver un vídeo casero y real de un rescate chapucero pero efectivo. Y una cosa es segura: la conductora de ese monovolumen Toyota Sienna no se arrepiente lo más mínimo de su compra.
