
Imagínate la escena: es un tranquilo y frío viernes por la noche en la ciudad de Trondheim, en el centro de Noruega. Estás dando un paseo, volviendo a casa tras la cena, cuando de repente escuchas un gran alboroto. Al girar la esquina, te topas con algo que te deja literalmente helado (y a ellos, más aún): una auténtica estampida de carne humana.

El inusual espectáculo de los viernes noruegos
Pasadas las 22:00 horas, alrededor de 90 jóvenes decidieron salir a correr por las calles de la ciudad. Hasta aquí, todo podría parecer una maratón nocturna normal y corriente, si no fuera por un pequeño gran detalle: iban completamente desnudos. Según relataron los atónitos testigos que presenciaron esta curiosa exhibición en cueros, la horda estaba compuesta por chavales que rondaban los 18 años de edad.
Ante semejante desfile, las autoridades locales no tardaron en reaccionar. El jefe de policía local, Stian Martinsen Aalberg, compartió sus impresiones con el medio noruego Dagbladet, tomándose el asunto con bastante filosofía y una dosis de obviedad nórdica:
«Desde luego, esto no es algo que se vea todos los días por aquí».
¿Vandalismo o aire fresco para el barrio?
Lejos de escandalizarse, los habitantes de Trondheim han reaccionado de una forma que solo podría darse en una sociedad tan acostumbrada a las excentricidades invernales. Mientras algunos sacaban sus móviles para inmortalizar el momento, otros vecinos consideraron que esta peculiar carrera al puro estilo Full Monty era justo lo que el barrio necesitaba para romper la monotonía.
Un residente anónimo de la zona afectada se sinceró con el periódico Adresseavisen, regalándonos una de las mejores reflexiones sobre la vida urbana moderna:
«Es refrescante tener un poco de ruido de este tipo en lugar de todo el molesto ruido de construcción y obras que solemos aguantar por aquí a diario».
Las sospechas de la policía: una locura universitaria
Aunque todavía no ha aparecido un líder claro que asuma la responsabilidad de esta flashmob nudista, las autoridades lo tienen bastante claro. La principal hipótesis de la policía es que este nutrido grupo de corredores al natural estaba formado por estudiantes universitarios. Resulta muy probable que se tratara de algún tipo de novatada de iniciación, una apuesta que se les fue de las manos o, simplemente, las ganas desenfrenadas de celebrar el inicio del fin de semana desafiando las gélidas temperaturas escandinavas.
- El lugar: Trondheim, Noruega.
- La hora: Viernes, sobre las 22:00 h.
- El pelotón: Unos 90 jóvenes de aproximadamente 18 años.
- El atuendo: Absolutamente nada.
Si alguna vez planeas visitar Noruega y crees que sus habitantes son personas excesivamente frías y reservadas, tal vez deberías pasarte por Trondheim un viernes por la noche. Nunca sabes qué tipo de fauna te puedes cruzar corriendo a toda velocidad.
