Un zorro con billete de polizón en una furgoneta de Amazon

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Imagina la escena: un día cualquiera, haciendo tu ruta de reparto para Amazon, y de repente, tu furgoneta empieza a echar humo y a emitir ruidos extraños. ¿Un fallo del motor? ¿Un cortocircuito? ¡Qué va! La realidad supera la ficción, amigos, y en este caso, la protagonista es una zorra (¡o zorro!) con más ganas de aventura que Willy Fog.

Todo comenzó en Birmingham, donde este astuto animalillo decidió que el compartimento del motor de una furgoneta de Amazon era el lugar ideal para echar una siestecita calentita. Lo que no sabía, o quizás sí, es que iba a hacer un viaje de unos 64 kilómetros, casi como una excursión de un día, hasta llegar a Derby. ¡Un billete de polizón de primera clase, eso sí, con vibraciones extra de motor!

El pobre conductor de la furgoneta, ajeno a su peludo pasajero vip, notó que algo no cuadraba. Ruidos que no eran normales y, para colmo, ¡humo saliendo del capó! Al detenerse a investigar, se encontró con la sorpresa más grande de su jornada: un zorro, acurrucado y muy probablemente flipando con el viaje, enredado entre los recovecos metálicos.

La situación requería de profesionales, así que la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA) fue alertada. Andy Snell, un oficial de rescate de animales de la RSPCA, acudió al lugar junto con los bomberos de Derby, que no suelen enfrentarse a este tipo de ‘emergencias’ caninas. La operación no fue un abrir y cerrar de ojos, precisamente. Durante una hora y media, con paciencia y algo de maña, estos héroes trabajaron para liberar al pequeño aventurero sin causarle daño.

Según contó Snell, el zorro estaba un poco «aturdido», lo cual es comprensible después de semejante periplo automovilístico, pero afortunadamente no presentaba ninguna herida. «Debe haber sido una experiencia aterradora para el zorro, pero afortunadamente no resultó herido», explicó Snell. También añadió que no es raro que los animales busquen cobijo en lugares cálidos cuando el frío aprieta, aunque el motor de una furgoneta de reparto en ruta sea un escondite algo extremo.

Una vez liberado, el zorro fue examinado para asegurar que estaba en perfecto estado y, sin más dilación, devuelto a su hábitat natural cerca de Derby, probablemente con anécdotas para contar a toda su camada. Quién sabe, quizás ahora se ha vuelto un experto en rutas de reparto y está planeando su próxima escapada. Lo que está claro es que la próxima vez que veas una furgoneta de Amazon, ¡mira bien el motor! Nunca sabes qué sorpresa peluda te puedes encontrar.