Un YouTuber es investigado por la policía tras destrozar un buzón vestido de Papá Noel

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¡Atención, creadores de contenido! Que nadie os diga que la Navidad no es el mejor momento para montar el show, aunque a veces el show se te vaya un poco de las manos. Solo hay que ver el lío en el que se ha metido el conocido YouTuber Ross Creations (cuyo nombre real es Ross Smith), experto en troleos y vídeos virales que superan todas las barreras del sentido común.

Resulta que Ross se encuentra ahora mismo en el punto de mira de la policía de Lafayette, Luisiana, por una ‘broma’ de lo más… navideña. Y es que, si tienes que destrozar la propiedad ajena para conseguir visualizaciones, al menos hazlo con estilo. ¿Y qué es más estiloso que destrozar un buzón con una camioneta gigante, en pleno día de Navidad, mientras vas disfrazado de Papá Noel? Exacto, nada.

El incidente, que parece sacado de una película de acción de bajo presupuesto con temática festiva, ocurrió, por supuesto, el 25 de diciembre. Ross y su equipo grabaron el momento exacto en el que, subido a una camioneta, un hombre vestido de Santa Claus realiza una maniobra que culmina con el buzón de algún pobre vecino hecho añicos. El vídeo se subió rápidamente a sus redes, cumpliendo el objetivo de ser viral, pero trayendo consigo una pequeña molestia en forma de investigación policial.

La Policía de Lafayette ha confirmado que están manos a la obra con el caso, que se centra en el delito de daños a la propiedad. Por lo visto, el espíritu navideño de la ley es un poco más estricto con el vandalismo y menos tolerante con la excusa de ‘era solo contenido para YouTube’.

A ver, entendemos que hay que mantener a la audiencia enganchada con desafíos cada vez más absurdos, pero quizás la línea entre contenido y vandalismo se cruzó ligeramente aquí. Esperemos que Papá Noel tenga un buen abogado, porque parece que este año, en lugar de repartir regalos, va a tener que repartir explicaciones en comisaría. Una cosa es buscar la risa, y otra es buscarse un problema serio con la justicia por culpa de un buzón. El precio de la fama 2.0 y la destrucción programada.