Un viaje movidito: Burros de Gaza encuentran asilo en Alemania

Un viaje movidito: Burros de Gaza encuentran asilo en Alemania
Alemania ha ofrecido asilo a diez burros de Gaza, provocando un gran revuelo. Mientras algunos lo ven como un gesto humanitario animal, otros, como el partido Die Linke, critican la decisión por "cínica", sugiriendo que desvía la atención de los refugiados humanos. Una historia de asnos con más suerte que algunos.
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Agárrense los machos, que la actualidad nos trae historias que superan cualquier ficción. Y es que, ¿quién diría que unos burros podrían convertirse en el centro de un debate político internacional? Pues bien, en Alemania, la cosa está que arde por diez asnos de Gaza que han conseguido, ni más ni menos, que asilo en tierras germanas. Sí, han leído bien: ¡asilo político para borricos!

La aventura de estos diez equinos comenzó en la Franja de Gaza, donde vivían en el refugio de animales ‘Sulala Society for Animal Care’. Su destino original era un parque animal en Ramallah, en Cisjordania. Pero, claro, entre bloqueos y líos geopolíticos, el viaje se antojaba imposible. Así que, con un par de narices y muchas gestiones, se organizó un rescate que ni en Hollywood. Los burros fueron primero aerotransportados a Israel y, de ahí, en avión directo a Alemania. ¡Casi nada! De pastar en Gaza a la primera clase europea.

La decisión de acoger a estos peludos inmigrantes no fue baladí; vino directamente del Ministerio de Agricultura alemán, con la noble intención de darles una vida mejor. Pero, como era de esperar, no todo el mundo se lo ha tomado a cachondeo. El partido Die Linke, por ejemplo, ha puesto el grito en el cielo. Annette Groth, de este partido, no se ha cortado un pelo y ha calificado la movida de «cínica» y «absurda». Según ella, es una pantomima de relaciones públicas que desvía la atención de problemas más serios, como la crisis de los refugiados humanos. ‘Mientras se discute si se acoge a los refugiados del Mediterráneo, Alemania está dispuesta a admitir burros de Gaza’, soltó la política, con un toque de ironía que no pasó desapercibido.

Claro, los defensores de la operación argumentan que esto es pura y simple ayuda humanitaria, pero en clave animal. Que los burros también tienen derecho a una vida digna, y que una cosa no quita la otra. Pero la verdad es que la imagen de unos burros volando en avión mientras miles de personas luchan por una oportunidad es, cuanto menos, peculiar.

Así que ahí los tenemos, los diez burros más famosos de Europa, adaptándose a su nueva vida alemana, quizás con una cerveza sin alcohol y unas salchichas de soja. Quién sabe, igual hasta se abren una cuenta en Instagram. Lo que sí es seguro es que su historia nos deja pensando en las prioridades, las ironías de la vida y el poder de una buena noticia, aunque sea con cuatro patas y rebuznos de por medio.