Un toro de rodeo se da a la fuga y pasea por el centro del pueblo como un turista

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La vida de un toro de rodeo no es fácil: mucha tensión, polvo y vaqueros empeñados en hacer el pino sobre tu lomo. Quizás por eso, Warrick, una de las estrellas del Far North Rodeo en Kaitaia, Nueva Zelanda, decidió que ya era suficiente y se tomó unas vacaciones improvisadas. El pasado domingo, este imponente astado ejecutó un ‘escape’ de película.

Warrick no se limitó a saltar la valla, sino que optó por una ruta turística por el centro de Kaitaia, dejando a los locales con la boca abierta y el móvil en mano. Testigos presenciales confirmaron que el morlaco se paseó con una tranquilidad pasmosa, como si estuviera buscando dónde tomar un café o, lo más surrealista de todo, si había pasado por la sucursal bancaria local, probablemente para ver si le daba tiempo a ingresar un cheque antes de que cerraran.

Afortunadamente, esta escapada campestre con tintes urbanitas terminó sin sobresaltos ni cornadas. Su dueño, Noel Leaming, el hombre que tiene la difícil tarea de cuidar a Warrick, consiguió localizar al toro rebelde. Tras una breve ‘negociación’ (asumimos que con promesas de más heno y menos trabajo), Leaming pudo subir a Warrick a un remolque y llevarlo de vuelta a casa, donde, según se informó, el toro estaba perfectamente y sin un rasguño. Eso sí, la anécdota ya ha quedado grabada en la historia local. Kaitaia puede presumir de haber tenido una visita muy peculiar y muy, muy grande.