Un roedor con ansias de viajar desvía un vuelo de KLM

Un roedor con ansias de viajar desvía un vuelo de KLM
Un vuelo de KLM de Ámsterdam a Aruba tuvo que volver a su origen tras detectarse un ratón a bordo. Los pasajeros notaron al intrépido polizón en la cocina, forzando un desvío y un retraso de 1,5 horas. La aerolínea priorizó la seguridad ante este inesperado viajero de cuatro patas.
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Imaginad la escena: estáis a bordo de un vuelo de KLM rumbo al paraíso de Aruba, con vuestras maletas preparadas para el calor caribeño, y de repente, el piloto anuncia un giro inesperado… ¡de vuelta a Ámsterdam! ¿El motivo? Nada de fallos técnicos ni tormentas, sino un pequeño polizón de cuatro patas con unas ansias locas de vacaciones. Sí, amigos, hablamos de un ratón.

Este insólito pasajero VIP (¡Very Important Peste!) fue descubierto por unos avispados viajeros en la zona de la cocina del avión. Parece que el pequeño roedor tenía claro que la clase turista no era lo suyo y decidió pasearse por donde se preparan los aperitivos. Una vez avistado, el caos controlado se apoderó de la cabina. La tripulación, ni corta ni perezosa, decidió que la seguridad y el bienestar de los pasajeros (y probablemente la higiene) eran lo primero, así que el vuelo puso rumbo de nuevo al aeropuerto de Schiphol.

Los pobres pasajeros, que ya se veían brindando con cócteles tropicales, tuvieron que desembarcar y esperar pacientemente. Al final, fueron reubicados en otro vuelo, aunque con un retraso de aproximadamente hora y media. ¡Poca broma! Todo por culpa de un ratoncillo que, quién sabe, quizás soñaba con tumbarse en las playas de Aruba o hacer surf con una tabla de queso.

La gran pregunta es: ¿qué fue del ratón? ¿Consiguió escapar y se hizo con un billete de primera clase en el siguiente vuelo? ¿O quizás está ahora mismo disfrutando de un retiro dorado en algún rincón secreto del aeropuerto de Ámsterdam? La aerolínea KLM confirmó el incidente, asegurando que un ratón fue «avistado» y que «por supuesto, la seguridad y el bienestar de nuestros pasajeros y tripulación siempre son la máxima prioridad». Una declaración formal para un suceso de lo más informal.

Lo que está claro es que este ratoncillo se ha convertido en la estrella inesperada de las noticias. Un viaje que prometía sol y arena acabó con un desvío digno de una comedia de enredos, todo gracias a un intrépido roedor que demostró que, a veces, los mejores planes de viaje los tienen los que menos te esperas. ¡A ver si la próxima vez paga su billete!