Una tradición de alta tecnología… y extravagancia
La Met Gala siempre ha sido el epicentro del glamour, la excentricidad y el arte conceptual. A estas alturas, parece que hemos visto de todo. De hecho, existe un extraño historial de autómatas asistiendo al exclusivo evento. Basta con recordar a Frank Ocean, quien allá por el 2021 decidió llevar consigo un muñeco robótico de color verde como acompañante.

Sin embargo, lo que está sucediendo en la edición de 2026 ha elevado el nivel de lo insólito a cotas completamente nuevas.
Un invitado metálico en apuros
En las últimas horas, las redes sociales han implosionado tras salir a la luz unas imágenes surrealistas. Un robot de tamaño real ha sido avistado a las afueras del mítico Mark Hotel, el icónico lugar de donde tradicionalmente salen las grandes estrellas ya vestidas y listas de camino a la alfombra roja. Pero este autómata no estaba simplemente expuesto; parecía estar inmerso de lleno en el proceso de getting ready (preparación) para la codiciada gala.
Lo que verdaderamente ha hecho estallar a los internautas es un vídeo del mencionado androide sufriendo una pequeña crisis técnica: luchando torpemente para conseguir salir de uno de los ascensores del hotel. Una escena que roza la comedia distópica y que ha dejado a todo el mundo preguntándose: ¿Qué demonios está pasando?
Las redes dictan sentencia: «¡Matadlo con fuego!»
Ante la falta de respuestas claras, los usuarios han hecho lo que mejor saben hacer: llenar internet de quejas, memes y comentarios mordaces. Nadie parece estar contento con la idea de que una pila de chatarra con extremidades acuda al evento de moda más exclusivo del mundo.
- La envidia duele: Varios usuarios han compartido su indignación con ironía. Uno de los tuits más virales decía:
«¿Esta cosa ha conseguido una invitación y yo no?»
- Preocupaciones financieras: Desde cuentas de fans de la moda, la pregunta del millón es: «¿Quién le ha financiado la entrada?». Teniendo en cuenta los desorbitados precios del cubierto en la Met Gala, no es para menos.
- Críticas de estilo: Una usuaria llamada Lulu no se mordió la lengua a la hora de juzgar su vestimenta (o la falta de ella):
«Matadlo con fuego. ¿Acaso no podían al menos ponerle algo de ropa a ese cuerpo mecánico?»
- Ganas de cancelar: Otros simplemente han suplicado a los organizadores, con Anna Wintour a la cabeza: «¿Podemos mandarlo de vuelta a casa?».
A pocas horas de que comience el evento principal, la incertidumbre reina en la Gran Manzana. ¿Veremos a este misterioso robot desfilar por la escalinata del museo? ¿Llevará un traje de alta costura o apostará por su chasis de circuitos al desnudo? Pase lo que pase, parece que el futuro de la élite ya está aquí… y es bastante torpe utilizando ascensores.




