
¿Creíais que lo habíais visto todo en demandas judiciales? Pues agarraos, que un recluso australiano nos ha dejado con la boca abierta. Kevin Andrew Garthwaite, que no es precisamente un novato en esto de la vida entre rejas en el Centro Correccional de Woodford, Queensland, ha decidido que su ración de pan es un asunto de estado, y no ha dudado en llevarlo a los tribunales. ¡Y no a cualquier tribunal, ojo, al mismísimo Tribunal Supremo!
