Un rayo provoca la segunda extinción de un dinosaurio animatrónico en Kansas

Un rayo provoca la segunda extinción de un dinosaurio animatrónico en Kansas
Un gigantesco sauroposeidón animatrónico de 28 metros en un parque de Kansas quedó reducido a cenizas tras ser alcanzado por un rayo. Los bomberos evitaron que el fuego se propagara al resto de dinosaurios, atrayendo a una oleada de nuevos visitantes motivados por los memes.
0
0

La naturaleza ha vuelto a ensañarse con los dinosaurios. Esta vez no ha hecho falta un gigantesco asteroide para causar estragos, sino que ha bastado con un fenómeno atmosférico. Un enorme sauroposeidón del parque temático Field Station: Dinosaurs en Derby (Kansas) se ha convertido en la barbacoa jurásica más cara de la historia tras ser alcanzado por un rayo en medio de una intensa tormenta.

De majestuoso herbívoro a esqueleto metálico

El desafortunado protagonista de esta historia era una imponente réplica animatrónica de casi 28 metros de largo que, hasta hace poco, dominaba el recinto. Sin embargo, la furia de los elementos decidió que su reinado había terminado. Según el Departamento de Bomberos de Derby, los equipos de emergencia llegaron al lugar tras un aviso y se encontraron con una escena digna de una película de catástrofes: el dinosaurio, de tres pisos de altura, estaba completamente envuelto en llamas.

Por suerte, los bomberos actuaron con rapidez y lograron contener el infierno antes de que se extendiera por el resto de atracciones. Tras extinguir el fuego, la bestia prehistórica quedó reducida a un melancólico esqueleto de metal que, irónicamente, ahora parece una exhibición de museo mucho más realista y tétrica.

La segunda extinción evitada por los pelos

Desde la dirección del parque se tomaron la tragedia con un encomiable sentido del humor. Steven Howe, gerente de operaciones del lugar, confesó que su corazón dio un vuelco cuando recibió la llamada, pero agradeció profundamente la labor de los servicios de emergencia que consiguieron evitar males mayores y salvar al resto de la manada de silicio y plástico.

«Es el primer incendio de un dinosaurio en casi 63 millones de años, ya sabes, los bomberos tenían que estar a la altura», bromeó Howe.

El efecto llamada y la peregrinación de los memes

Lejos de suponer la ruina para el recinto, el carbonizado sauroposeidón se ha convertido en todo un fenómeno de masas. Las redes sociales no tardaron en hacer su magia y, de la noche a la mañana, el lugar se llenó de curiosos atraídos por el inusual suceso. ¿Qué empuja a la gente a pagar una entrada para ver un amasijo de hierros quemados? Principalmente, estas tres razones:

  • Visitas impulsadas por internet: Jóvenes como Jude Roberts reconocieron que no sabían nada de la existencia del parque hasta que vieron los memes del incendio circulando por las redes sociales. «Me enteré de que le había caído un rayo y tuve que venir a echar un vistazo», confesaba el visitante sin ningún tapujo.
  • Presentar respetos: Muchos asiduos al parque han acudido para darle un último adiós a su herbívoro favorito, acercándose al armazón para «presentar sus respetos», como si de un funeral jurásico se tratara.
  • La belleza de lo macabro: Algunos asistentes admiten que ver un esqueleto calcinado rodeado de otros animatrónicos en perfecto estado tiene un toque perturbador y a la vez fascinante que merece la pena ver en persona.

En cuanto al futuro del malogrado gigante del periodo cretácico, la dirección todavía está barajando sus opciones. Una de las ideas que cobra más fuerza es dejarlo tal y como está, permitiendo a los visitantes apreciar la compleja ingeniería interna que se necesita para dar vida a estas bestias mecánicas. Sin duda, una inusual y chamuscada lección de robótica que nadie esperaba recibir.