El misterio de la espada sagrada y el profesor despistado
Todos hemos tenido días malos en los que entramos a una habitación y olvidamos a qué íbamos, pero lo de este profesor universitario en Tailandia ha llevado el concepto de despiste a un nivel completamente épico. La policía tailandesa ha recuperado recientemente una espada ceremonial asociada al legendario rey Taksin —el monarca del siglo XVIII que reunificó Siam tras la caída de Ayutthaya— después de que fuera sustraída de un templo en el sur del país.
El insólito hurto tuvo lugar en el Wat Nang Phraya, situado en la provincia de Nakhon Si Thammarat. El personal del templo se llevó las manos a la cabeza al descubrir que faltaban un par de reliquias dignas de cualquier videojuego de rol. Gracias a las cámaras de seguridad, las autoridades pudieron ver a un individuo entrando tranquilamente al recinto sagrado para salir, poco después, armado como un auténtico guerrero antiguo.

Un botín digno de un RPG
Los objetos sustraídos no eran precisamente adornos de poca monta o souvenirs de mercadillo. El inventario del robo incluía:
- La espada del Rey Taksin: Una histórica pieza ceremonial valorada en unos 30.000 baht, que había sido donada previamente por un devoto para cumplir una promesa espiritual.
- Un orbe de cristal rojo: Valorado en 2.500 baht, extraído directamente del santuario de Jatukham Ramathep, y que parece sacado de un cuento de fantasía.
La épica excusa del «apagón mental»
Tras una rápida investigación, la policía rastreó al sospechoso hasta la casa de sus padres en el distrito de Ron Phibun. Para sorpresa de los agentes, el intrépido ladrón resultó ser un profesor asistente de 40 años de una conocida universidad. Al ser interrogado sobre por qué decidió convertirse en un saqueador de templos de la noche a la mañana, el académico soltó la excusa definitiva.
«Lo tomé sin darme cuenta de lo que estaba haciendo, fue como si no estuviera allí».
Según revelaron sus padres, el profesor estaba recibiendo tratamiento psiquiátrico por estrés familiar en el Hospital Songklanagarind. Al parecer, la inmensa presión le provocó una especie de blackout o apagón mental temporal que culminó, de forma bastante poética, con él llevándose a casa el armamento de un monarca y una bola mágica.
La situación se volvió aún más surrealista cuando el hombre se alteró frente a la policía y acabó enfrentándose verbalmente al abad del templo, Phra Khru Palat Boonrit Wijjadharo. Finalmente, las autoridades tuvieron que inmovilizarlo y trasladarlo al Hospital Maharaj de Nakhon Si Thammarat para una evaluación médica exhaustiva. Ahora, el destino de este académico pende de lo que dictaminen los doctores, aunque sin duda su aventura ya ha pasado a los anales de la historia criminal más extravagante.


