Si pensabas que las elecciones políticas eran un circo, es porque no conocías la batalla campal que se libra cada año en Nueva Zelanda para elegir el Ave del Año. Este concurso, organizado por el grupo ecologista Forest and Bird, es conocido por ser más turbulento que cualquier carrera presidencial, y la edición de 2024 no ha decepcionado, llegando incluso a tener su propio escándalo de ‘interferencia extranjera’.
El flamante ganador es el p?teketeke (conocido en la península como zampullín crestado australiano), un pájaro que, seamos sinceros, no entraba en las quinielas. Históricamente, el concurso se centra en aves endémicas, esas que solo existen en la tierra del kiwi. El p?teketeke es nativo, pero no endémico, un detalle que para los puristas es casi como hacer trampas. Pero lo que realmente le dio la victoria fue un empujón masivo de un británico entrometido.
John Oliver, el conocido presentador de ‘Last Week Tonight’, decidió que esta ave merecía la gloria y no se anduvo con chiquitas. Montó una campaña global de proporciones épicas, llevando la imagen del p?teketeke a vallas publicitarias en Nueva York, París y hasta en Japón. Oliver convirtió la causa del pato neozelandés en una broma viral internacional, pidiendo a sus millones de espectadores que votaran en masa, sin importar dónde vivieran. ¡Y vaya si votaron!
El p?teketeke se hizo con el título de Ave del Año de 2024 con una victoria arrolladora que dejó a la organización Forest and Bird alucinada y a los puristas neozelandeses echando humo. La victoria masiva y extranjerizada desató quejas formales sobre la integridad del proceso electoral, demostrando que en Nueva Zelanda, incluso un pato puede desatar una crisis diplomática. El comité tuvo que salir a reconocer que, efectivamente, la victoria fue legítima, aunque con un sospechoso sesgo internacional. Es lo que tiene cuando dejas que un cómico de HBO decida qué pájaro debe reinar en tu ecosistema.




