Un paramédico de Baltimore, en líos por usar la tarjeta de crédito de un difunto

Un paramédico de Baltimore, en líos por usar la tarjeta de crédito de un difunto
Un paramédico de Baltimore está bajo investigación por presuntamente robar la tarjeta de débito de un hombre fallecido al que atendió. Matthew Stuart, de 35 años, habría gastado casi 3.000 dólares en comida, gasolina y servicios. El banco alertó a la familia, y ahora está suspendido sin sueldo, a la espera de cargos. ¡Un detalle que te deja de piedra!
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Agarraos que vienen curvas, porque la historia que os traemos hoy desde Baltimore es de las que te hacen levantar una ceja y soltar un ‘¡anda ya!’ en voz alta. El protagonista de esta rocambolesca trama es Matthew Stuart, un paramédico de 35 primaveras que, seamos sinceros, tenía un trabajo de esos donde la confianza es clave. ¿Su misión? Salvar vidas y, en el peor de los casos, atender con profesionalidad a quienes ya no están entre nosotros.

Pues bien, el pasado 16 de noviembre, nuestro amigo Matthew respondió a una llamada de emergencia. El resultado fue triste: una persona había fallecido. Hasta aquí, todo dentro de lo normal en su profesión. Lo que no es tan normal —de hecho, es para flipar— es lo que, presuntamente, ocurrió después. Según la policía del condado de Baltimore, Stuart decidió que el momento de atender a un difunto era también una oportunidad de oro para… bueno, digamos, «echar un vistazo» a sus pertenencias. Y, ¡sorpresa!, se hizo con la tarjeta de débito del finado. Sí, has leído bien. La tarjeta de un muerto.

Pero la cosa no acaba ahí. Nuestro paramédico con gustos caros no se limitó a guardarla de recuerdo. ¡Qué va! Se lanzó a una espiral de gastos que ya quisiera para sí cualquier Black Friday. Al parecer, la tarjeta del difunto sirvió para pagar un total de 2.878 dólares en un sinfín de «necesidades»: comida, gasolina para el coche y, ojo al dato, hasta facturas de servicios públicos. ¿Se estaba preparando para una vida de lujo a costa de los recién llegados al más allá? Uno no sabe qué pensar.

La jugada, como era de esperar, no le salió precisamente redonda. El banco del fallecido, que no tiene un pelo de tonto, detectó movimientos un tanto sospechosos en la cuenta del cliente que, digamos, ya no podía ir de compras. Avisaron a la familia, y la madeja empezó a desenrollarse.

Ahora, Matthew Stuart está bajo el ojo del huracán. La policía del condado de Baltimore y el Departamento de Bomberos le están investigando a fondo, y ya le han ‘invitado’ a tomarse unas vacaciones… ¡sin sueldo, claro! Los cargos están pendientes de revisión por la Fiscalía, y si la cosa se confirma, este hombre que lleva en el cuerpo desde 2018 podría ver cómo su carrera se va al traste por una serie de compras de lo más macabras.

En fin, una historia que nos recuerda que, a veces, la realidad supera con creces a la ficción. ¿Un paramédico robando la tarjeta de un difunto para pagar la luz? Ni el guionista más retorcido de Hollywood lo hubiera imaginado. ¡Menudo pastel!