Un mono araña fugitivo organiza una fiesta selvática improvisada en Carolina del Sur

Un mono araña fugitivo organiza una fiesta selvática improvisada en Carolina del Sur
Los vecinos de Eutawville, Carolina del Sur, han flipado con la aparición de un mono araña, que ha sido visto campando a sus anchas por el pueblo. Las autoridades, desconcertadas, creen que el primate, apodado Spanky, es una mascota fugada disfrutando de su inesperada libertad.
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Agárrense los machos porque lo que ha pasado en Eutawville, un tranquilo pueblo de Carolina del Sur, no se ve todos los días. Si pensabas que los problemas típicos eran el tráfico o la factura de la luz, prepárate para la nueva preocupación local: un mono araña en modo ‘escapista’. Sí, has leído bien. Un mono, y encima, ¡un mono araña!

Los vecinos de Eutawville no daban crédito a sus ojos cuando, en lugar de ver la típica ardilla o el mapache de turno, se encontraron con un primate balanceándose con estilo de liana en liana (o lo que es lo mismo, de rama en rama). Este simio, con un espíritu de aventura envidiable, ha decidido que la vida doméstica ya no es para él y ha optado por un retiro en la naturaleza salvaje urbana, demostrando que para ser Tarzán solo necesitas árboles y ganas de juerga.

Una de las testigos, que casi se cae del susto (o de la risa), relató a los medios locales que vio al bicho en plena acción, demostrando unas dotes acrobáticas que ni el mismísimo Circo del Sol podría igualar. La noticia corrió como la pólvora, y claro, tuvo que intervenir la autoridad porque, seamos sinceros, un mono araña no es el tipo de fauna que esperas encontrar en el jardín después del café.

El oficial de control de animales del condado confirmó el avistamiento, disipando cualquier rumor de que los residentes estuvieran viendo espejismos tropicales. La teoría más sólida es que el animal, al que algunos han bautizado cariñosamente como Spanky, es una mascota exótica que ha aprovechado un descuido para darse a la fuga y disfrutar de unas vacaciones improvisadas al aire libre. La preocupación ahora es devolver a Spanky a un lugar seguro, aunque por el momento parece estar pasándoselo pipa explorando las copas de los árboles. Es el tipo de historia que te recuerda que, de vez en cuando, la realidad supera a la ficción y que un día tranquilo puede convertirse en una comedia de aventuras protagonizada por un primate fugitivo.