En lo que solo podemos describir como un verdadero milagro estadístico, el amado líder norcoreano Kim Jong Un ha vuelto a barrer en las urnas. Pero esta vez, no es su aplastante victoria lo que está dando la vuelta al mundo, sino un pequeñísimo y valiente porcentaje que ha desatado una auténtica tormenta de humor negro en las redes sociales.

Las matemáticas del régimen: casi un pleno al quince
Para la 15ª Asamblea Popular Suprema, la participación electoral fue, como siempre, apabullante: un modesto 99,99%. Según los datos oficiales emitidos por el régimen, apenas un 0,0037% del censo se quedó sin votar por la desafortunada coincidencia de estar trabajando en alta mar o en el extranjero. Y el abstencionismo puro y duro se clavó en un insignificante 0,00003%.
Pero el plato fuerte viene con el recuento de papeletas. El Partido de los Trabajadores se embolsó un 99,93% de los votos a favor de sus candidatos. Hasta aquí, un martes cualquiera en Pyongyang. Sin embargo, la agencia estatal de noticias KCNA ha decidido soltar una bomba mediática al admitir oficialmente un 0,07% de votos en contra. Un dato pequeñito, sí, pero que resulta ser absolutamente histórico: Corea del Norte no reconocía un solo voto negativo desde el año 1957.
¿Dónde está el valiente 0,07%? Internet exige respuestas
Como era de esperar, los usuarios de X (antes Twitter) no han dejado pasar esta oportunidad de oro. El asombro por ese minúsculo porcentaje de disidencia oficial ha derivado en una oleada de memes y comentarios cargados de fina ironía y, seamos sinceros, algo de preocupación real por la salud de los osados votantes.
- Los usuarios han comenzado a bromear sobre una repentina e inexplicable «disminución de la población en verano» en el hermético país asiático.
- Varios internautas han sugerido que ese 0,07% acaba de coronarse instantáneamente como el grupo de personas más buscadas a nivel nacional.
«Un minuto de silencio por el 0,07%. Dios ya está esperando para recibir a los que no le votaron», rezaba uno de los tuits que más interacciones ha generado.
¿Un simple despiste o un mensaje oculto?
Más allá de los chistes sobre el destino incierto de los disidentes, los expertos en política internacional observan atónitos este inusual nivel de «franqueza». Aunque todo el planeta es plenamente consciente de que estas elecciones son cualquier cosa menos competitivas y se controlan al milímetro, admitir que hay alguien, en algún lugar, que ha tenido la audacia de decir «No» al Líder Supremo resulta de lo más extravagante en el universo comunicativo del régimen.
Mientras tanto, queda una pregunta flotando en el aire tras esta 15ª Asamblea Popular Suprema: ¿Aprovechará Corea del Norte su nueva constitución para definir formalmente a Corea del Sur como un Estado hostil? Habrá que estar muy atentos a sus próximos movimientos, aunque de momento, nuestras oraciones están, innegablemente, con ese 0,07%.




