
Atención, vecinos de Roseau County, Minnesota: el sheriff local está en apuros y no es por una invasión alienígena, sino por un peludo —y potencialmente fiero— fugitivo. Su nombre es Slick, y no es un cualquiera. Hablamos de un lince rojo, una mascota un tanto… peculiar, que ha decidido que su recinto ya no estaba a la altura de sus aspiraciones y se ha dado a la fuga.
El dueño de Slick, un residente de Roseau que posee al felino de forma totalmente legal con un permiso para fines educativos (¡imaginad las charlas de ciencias!), ha confirmado el escape. Y no, no es que Slick sea el único inquilino exótico de la casa, su propietario tiene más animales salvajes, todos ellos, por suerte, bien asegurados. Pero Slick, con su particular encanto felino, ha decidido explorar el gran mundo exterior.
Desde la Oficina del Sheriff de Roseau County se ha lanzado un aviso a la población: si ven a Slick, por favor, absténganse de intentar un selfie o de llamarle con un «psss-psss» cariñoso. Aunque los linces suelen ser animales tímidos, si se sienten amenazados pueden volverse un poco… agresivos. Y sinceramente, nadie quiere acabar con el brazo rasguñado por un «gatito» de hasta 18 kilos.
Para que lo ubiquéis mejor, Slick es de color arena con manchas negras, vientre blanco, patas largas y zarpas generosas. Mide entre 45 y 90 centímetros de largo, excluyendo la cola. Su dieta habitual incluye conejos, liebres, roedores, aves y hasta peces, así que no esperéis que se conforme con vuestro cuenco de pienso Royal Canin.
El dueño, un tipo muy cooperativo, está buscando activamente a Slick y ha confirmado un detalle importante: el lince no está microchipado. Así que, si lo encontráis, no esperéis poder escanearlo y devolverlo a casa como si fuera un perro de raza.
El oficial de conservación de Caza y Pesca, Kevin Stauffer, ha asegurado que ha habido avistamientos de Slick desde su huida. Esperemos que este lince con nombre de estrella de rock vuelva pronto a su hogar, y que aprenda que la libertad es genial, pero el pienso gratis, también. Recordad, esta no es la primera vez que un animal de compañía un tanto «salvaje» se da un garbeo; en marzo, una pitón mascota también se escapó en Pensilvania. Parece que la excentricidad animal está de moda.
