
Hay formas y formas de impresionar a la persona que te acompaña, pero estrellar una pieza de coleccionista valorada en dos millones de euros contra un muro no suele estar en el manual de seducción. Sin embargo, ese fue exactamente el plan, y el resultado, para un conductor en Sesto Fiorentino, en la provincia de Florencia, Italia.
El protagonista de esta trágica comedia automovilística es un hombre de unos 40 años que, aparentemente, sintió la necesidad de demostrar la potencia y la exclusividad de su máquina. Y vaya máquina. Estamos hablando de un Ferrari 500 Superfast de 1964, una joya vintage de la que solo existen 37 ejemplares en todo el mundo. Un coche tan raro que, si tuvieras la suerte de encontrar uno en el mercado, te costaría alrededor de 2 millones de euros (2.1 millones de dólares).
Según los informes locales, el intento de lucimiento acabó de la peor manera posible. El conductor perdió el control del vehículo en plena maniobra de ‘macho alfa’ y acabó estampando el morro del rarísimo clásico contra un muro. La escena del crimen (para los amantes del motor) fue capturada por los bomberos, mostrando el precioso morro del Ferrari totalmente machacado.
Afortunadamente, y aquí es donde se acaba la desgracia personal, el conductor salió totalmente ileso. Su acompañante, que también tenía unos 40 años, fue trasladada al hospital por precaución, aunque parece que tampoco sufrió heridas de gravedad. Si bien el cuerpo está bien, es probable que la dignidad del conductor haya quedado hecha añicos, justo al lado de los faros y la parrilla del 500 Superfast. Si buscaba dejar una impresión inolvidable en su pareja, sin duda lo ha conseguido, aunque quizás no sea el recuerdo que había planeado. Dos millones de euros es un precio muy alto por un intento fallido de presumir.
