
Una entrega con mucha calma
Hay personas que se toman su tiempo para leer y luego está el protagonista anónimo de esta historia en Richmond, Virginia. La Biblioteca Pública de Richmond ha recuperado recientemente un ejemplar de ‘The New World of Henry Ford’, escrito por Keith Sward, con un ligero retraso de nada menos que setenta y un años. Al parecer, el concepto de ‘préstamo temporal’ se entendió de una forma bastante elástica en esta ocasión.
El hallazgo en una mudanza
El libro fue localizado por un ciudadano mientras realizaba la limpieza de una vivienda. Al abrir las tapas, la sorpresa fue mayúscula: el sello de la biblioteca marcaba como fecha límite el 22 de mayo de 1953. Mientras el mundo vivía la Guerra Fría, la llegada del rock and roll y el aterrizaje en la Luna, este tomo sobre el magnate del automóvil descansaba plácidamente en una estantería privada, ajeno al paso del tiempo.
Una multa que habría sido astronómica
Si la biblioteca todavía aplicara sus antiguas políticas de recargos por demora, el responsable del despiste se enfrentaría hoy a una deuda estimada de unos 2.500 dólares. Por suerte para su cuenta corriente, la institución decidió eliminar las multas por retraso hace años, por lo que el regreso de Henry Ford a casa ha sido totalmente gratuito y recibido con una mezcla de asombro y humor por el personal.
A pesar de haber pasado siete décadas fuera de su estante, los bibliotecarios han destacado que el libro se encuentra en un estado de conservación excepcional. No sabemos si el lector llegó a terminarlo, pero lo que está claro es que el ejemplar ha sido tratado con el máximo cuidado durante su larguísima estancia fuera de las instalaciones municipales.
