
Australia nunca decepciona cuando hablamos de encuentros salvajes inesperados, y la historia que llega desde la Costa del Sol (Sunshine Coast) lo confirma. En Palmview, los alumnos de un colegio se encontraron con un nuevo «compañero» de clase que claramente se había saltado la matrícula: un majestuoso y enorme lagarto monitor, conocido localmente como goanna.
Este reptil, de un tamaño bastante respetable, decidió que era un día excelente para evadir el sol y colarse en las instalaciones educativas. El lugar elegido no fue el patio de recreo, sino una tranquila aula. Según los informes de Sunshine Coast Snake Catchers, la compañía experta en fauna salvaje que tuvo que lidiar con la situación, el goanna parecía tener una misión muy específica.
¡No estaba allí para rellenar fichas o escuchar la lección de matemáticas! El muy moderno estaba fascinado por la tecnología. Se le encontró precisamente merodeando y haciendo «inspecciones» muy de cerca a los ordenadores del aula. Hay quien dice que quizá estaba buscando tutoriales de cómo escalar vallas o, peor aún, intentando instalarse el último parche de seguridad. En realidad, no sabemos si el goanna era un crítico de hardware o simplemente buscaba un lugar fresco donde echar la siesta. Lo que sí sabemos es que se le vio cerca del material informático, como si estuviese evaluando la velocidad del procesador.
Afortunadamente, no había estudiantes en ese momento en el aula, lo que evitó un susto mayúsculo. La aparición del inesperado «técnico informático» obligó a llamar a los profesionales. Los cazadores de serpientes se presentaron rápidamente en la escuela para gestionar la situación. Usando sus técnicas de captura de reptiles grandes, consiguieron acorralar y sacar al animal de la clase sin que sufriera daño alguno. El goanna fue reubicado en una zona de arbustos lejana al colegio, probablemente frustrado por no haber podido finalizar su descarga o, quizás, por no haber encontrado el botón de encendido del monitor. Una vez más, la fauna australiana demuestra que tiene su propia agenda y, a veces, incluye un poco de alfabetización digital.
