Un lagarto fugitivo de un metro moviliza a la policía en Maine

Un lagarto fugitivo de un metro moviliza a la policía en Maine
La policía de Old Town, en Maine, respondió a la insólita llamada de un vecino que alertó sobre un lagarto gigante en su porche. Tras una peculiar operación, los agentes capturaron al reptil, que resultó ser un tegu fugado. Su dueño lo recuperó gracias a una publicación en Facebook.
0
0

Imagínate la escena: es un día cualquiera en Old Town, un apacible pueblo del estado de Maine, y estás en casa tan tranquilo. Echas un vistazo por la ventana y, en tu porche, como si tal cosa, hay un lagarto de casi un metro de largo tomando el sol. El susto, como poco, es de los que hacen historia.

Eso es exactamente lo que le pasó a un residente, que no dudó en llamar a la policía para informar sobre el inesperado visitante. Los agentes del Departamento de Policía de Old Town, que seguramente esperaban una jornada más rutinaria, se encontraron con una misión digna de un documental de naturaleza: capturar a un reptil de tamaño considerable que campaba a sus anchas por el vecindario.

Al llegar al lugar, los policías confirmaron que no se trataba de una broma. Allí estaba el animal, un lagarto tegu de entre 60 y 90 centímetros, explorando el mundo exterior. Con profesionalidad y, suponemos, bastante cuidado, los agentes consiguieron reducir al fugitivo sin que nadie saliera herido. Tal y como publicaron más tarde en su página de Facebook con un toque de humor, se trataba de su ‘primera llamada por un lagarto del año’, dejando claro que, aunque poco común, no era su primer rodeo con la fauna exótica.

Una vez el reptil estuvo a salvo, quedaba la segunda parte del plan: encontrar a su dueño. ¿Y cuál es la herramienta más eficaz en el siglo XXI para localizar al propietario de una mascota perdida, por muy exótica que sea? Las redes sociales, por supuesto. Dicho y hecho, el departamento subió unas fotos de sus agentes posando con el detenido escamoso.

La estrategia funcionó a las mil maravillas. Poco después, el dueño del tegu vio la publicación, se dio cuenta de que su mascota se había ido de aventura y se puso en contacto con la policía. El lagarto, cuyo paseo por la libertad fue breve pero intenso, pudo volver a casa sano y salvo, dejando tras de sí una anécdota que los vecinos y la policía de Old Town tardarán en olvidar.