
Si alguna vez has pensado que tienes una mala racha en tu trabajo, espera a conocer la historia de Gustavo DeJesus Torres, un aspirante a genio del crimen de 33 años que ha protagonizado una de las rachas de atracos más patéticas de la historia reciente de Nueva York. En un despliegue de perseverancia digno de un mejor propósito, este hombre intentó robar seis bancos en tan solo cinco días. ¿El resultado? Un botín que apenas le da para pagar un par de buenos menús en Manhattan.
El tour bancario del fracaso
Entre el 13 y el 17 de marzo, nuestro protagonista decidió hacer un recorrido por las sucursales de Chase Bank en Queens, Brooklyn, Manhattan y el Bronx. Su estrategia era siempre la misma: entrar, acercarse al mostrador y entregar una nota escrita a mano exigiendo dinero y advirtiendo de que alguien podría salir herido si no colaboraban. Afortunadamente, nunca llegó a mostrar ningún arma.
De los seis intentos, Torres se tuvo que ir con las manos vacías en tres ocasiones. En los atracos donde la suerte le sonrió un poco más, el desglose de su botín millonario fue el siguiente:
- Jackson Heights (Queens): 320 dólares, un comienzo modesto.
- Flatbush (Brooklyn): 265 dólares, la rentabilidad iba cayendo en picado.
- Harlem (Manhattan): 20 míseros dólares. Sí, has leído bien, un único billete de veinte.

Un criminal demasiado chill
Lo más surrealista del caso, según las imágenes de seguridad difundidas por la policía, es la tremenda tranquilidad del sospechoso. Lejos de protagonizar persecuciones a toda velocidad, Torres fue captado viajando en transporte público entre atraco y atraco, tranquilamente de pie en el andén del metro y sosteniendo un vaso de café en la mano. Para redondear la cómica escena, las autoridades informaron que solía huir de las sucursales caminando tranquilamente sin levantar sospechas.
La decadencia de un atracador
Parece que la inflación también ha golpeado duro al sector criminal. Las autoridades sospechan que Torres tiene un pasado mucho más lucrativo. En 2021, un hombre con su mismo nombre robó un banco en Nueva Jersey utilizando una técnica casi idéntica, pero en aquella ocasión logró llevarse unos envidiables 6.000 dólares. Además, el mes pasado fue arrestado por otro robo en el barrio de TriBeCa donde se embolsó otros 600 dólares.
«Pasar de robar seis mil dólares a tener que atracar un banco en Harlem para llevarte un simple billete de veinte demuestra que el mundo del crimen también sufre recortes.»
Actualmente, la policía de Nueva York sigue investigando el caso y buscando al sospechoso, descrito como un hombre calvo y con barba, que a veces utilizaba mascarilla durante sus asaltos. Mientras tanto, su historia nos deja una valiosa lección: a veces, por muchas horas extra que le eches, el esfuerzo simplemente no compensa.
