Un influencer de TikTok multado con 1,75 millones por su chollo de juego online

Un influencer de TikTok multado con 1,75 millones por su chollo de juego online
Trevon James, un influencer de TikTok, ha sido multado con 1,75 millones de dólares por promocionar ilegalmente un esquema de juego online, FortuneJack, a sus jóvenes seguidores. Ocultó que le pagaban y que él mismo perdía dinero, mientras mostraba ganancias falsas. La FTC ha actuado para proteger a los consumidores.
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¿Te imaginas ser el gurú de las «ganancias fáciles» en redes sociales, mientras en la trastienda tus propios bolsillos se desangran y, para colmo, acabas pagando una multa millonaria? Pues ese es el peculiar (y bastante caro) caso de Trevon James, un influencer que predicaba el evangelio del «dinero rápido» en TikTok, YouTube y Discord. La Comisión Federal de Comercio (FTC) le ha cazado con las manos en la masa y le ha impuesto una multa de 1,75 millones de dólares por, digamos, no ser del todo sincero con su audiencia.

Resulta que Trevon era el flamante embajador de un chiringuito de juego online llamado «FortuneJack». Su misión, si es que la aceptaba, era convencer a su legión de jóvenes seguidores de que este era el atajo definitivo para «hacerse rico sin esfuerzo». Lo vendía como si fuera el truco del almendruco, la fórmula mágica para que la pasta te lloviera del cielo. El problema es que, mientras él les animaba a apostar el sueldo de la abuela, se «olvidó» de mencionar un par de detalles jugosos.

Primero, que FortuneJack le pagaba una buena suma por cada incauto que se unía a la fiesta del juego gracias a sus vídeos. Un «pequeño» conflicto de intereses que, vaya, se le pasó por completo mencionar. Segundo, y aquí viene lo más hilarante y a la vez triste: el mismo Trevon, el «gurú», estaba perdiendo pasta a espuertas en la plataforma. Sí, mientras él grababa vídeos de «¡Mira mi última ganancia millonaria!», en realidad estaba viendo cómo su saldo se ponía en números rojos más a menudo que un tomate maduro. Para disimular el estropicio, ¡se dedicaba a montar vídeos falsos con ganancias que nunca existieron! Un auténtico teatrillo digital.

La FTC no ha tardado en reaccionar. El Departamento de Justicia, en nombre de la FTC, ha puesto los puntos sobre las íes. Han dictaminado que Trevon no solo promocionaba un esquema de juego sin ética, sino que además ocultaba su relación financiera con la empresa y, por si fuera poco, engañaba a su público sobre sus propias experiencias. La sentencia original era de 5,5 millones de dólares, pero como nuestro «emprendedor» parece que no tenía tanta fortuna como vendía, la han rebajado a esos 1,75 millones, que deberá pagar religiosamente para compensar a los pobres incautos.

Además de vaciarle un buen pellizco de la cartera (o lo que quede de ella), la orden judicial le prohíbe de por vida promover productos de juego, participar en cualquier tipo de aval engañoso o tergiversar sus conexiones con anunciantes. Básicamente, se le ha acabado el chollo de la «publicidad encubierta». Ahora, si alguna vez vuelve a promocionar algo, más le vale poner un cartel de neón gigante que diga «¡ME ESTÁN PAGANDO POR ESTO!».

Esta historia es un buen recordatorio de que no todo lo que brilla en TikTok es oro (o dinero fácil). La próxima vez que veas a alguien prometiendo riquezas instantáneas, recuerda a Trevon James: podría estar perdiendo la camisa mientras te vende la moto.