
Imagínate salir al jardín de tu casa en Peoria, Arizona, con la intención de darte un refrescante chapuzón para combatir el calor del desierto. Te acercas al agua y, en lugar de tu habitual colchoneta, te encuentras con un enorme varano acuático asiático (Asian water monitor) nadando plácidamente a sus anchas. Aunque suene a película de comedia, esto es exactamente lo que se desprende de este insólito hallazgo.
Un reptil muy lejos de casa
Aunque el estado de Arizona es famoso por su fauna desértica, como serpientes de cascabel o escorpiones, encontrarse con un reptil gigante originario del sudeste asiático en tu patio trasero rompe todos los esquemas. Estos lagartos, que pueden alcanzar tamaños considerables y son parientes cercanos de los dragones de Komodo, destacan por ser unos nadadores excepcionales, por lo que la piscina resultó ser un oasis perfecto para el animal.
El misterio del bañista exótico
- Origen desconocido: Dado que estos reptiles no son autóctonos de América del Norte, la hipótesis más lógica es que se trate de una mascota exótica fugada de alguna casa cercana.
- Maestros del escape: Los varanos son animales tremendamente curiosos, fuertes y ágiles, capaces de escalar o escurrirse si su recinto no es completamente a prueba de fugas.
- Susto monumental: La imagen de un lagarto de este calibre relajándose en el agua clorada es suficiente para dejar sin palabras a cualquier propietario.
«Definitivamente, no es el tipo de fauna que esperas rescatar con la red de limpiar hojas»
Este extravagante suceso sirve como un divertido y a la vez surrealista recordatorio de que, a veces, las mascotas más insólitas pueden protagonizar las aventuras más inesperadas. Sin duda, a partir de ahora, los vecinos de Peoria se lo pensarán dos veces y mirarán bien el fondo del agua antes de lanzarse de bomba a sus piscinas.
