
Imagínate la escena: estás tranquilamente en tu habitación de hotel, disfrutando de las vistas desde el piso 12, y de repente… ¡sorpresa! Un coyote asoma el hocico por la ventana o la terraza. Pues no es un guion de película, ¡es lo que le ocurrió a un huésped del Luminary Hotel & Co. en Fort Myers, Florida! La historia, digna de un buen cotilleo de barra de bar, nos llega directamente de este exclusivo establecimiento.
Fue Dale Eickelman, un cliente con el ojo avizor y la cámara lista, quien inmortalizó el momento. El hombre no daba crédito a lo que veían sus ojos: un cánido silvestre, con su pelaje característico, campando a sus anchas en una zona que, uno esperaría, estaría reservada para humanos con tarjeta de crédito. La imagen, que rápidamente se hizo viral, muestra al inesperado visitante observando el paisaje como si acabara de pedir el desayuno a la habitación, o quizás buscando la recepción para quejarse del servicio de habitaciones.
El hotel, claro, no tardó en confirmar la extravagante anécdota. «Se alertó a seguridad inmediatamente y el coyote salió del hotel rápidamente», declararon, con un tono que casi podías escuchar intentando disimular la risa o el bochorno. La gran pregunta que flotaba en el ambiente (además del posible rastro a perro salvaje) era: ¿cómo demonios llegó un coyote hasta la planta 12? ¿Cogió el ascensor? ¿Pidió un Uber? ¿O se lo montó cual Misión Imposible por las escaleras de incendios?
Aunque el Luminary Hotel no tiene una respuesta definitiva para la aventura vertical del coyote, sí ofrecieron una teoría plausible (aunque algo menos emocionante que la de un coyote con carné de conducir). Explicaron que el hotel da al río y cuenta con una buena cantidad de jardines en la planta baja, lo que hace que no sea raro ver animales merodeando por la propiedad. De ahí a subir doce pisos, hay un trecho, pero ¡quién sabe! Quizás el bicho buscaba una suite con mejores vistas, o simplemente huía de la factura del minibar. Lo que está claro es que este coyote, con su audaz incursión en el mundo de la hostelería de lujo, se ha ganado un puesto de honor en el anecdotario del hotel y, sin duda, en el corazón de los amantes de las historias descabelladas. ¿Será la próxima tendencia animal el turismo de altura? Esperemos que no, ¡o tendremos que empezar a poner torniquetes en los ascensores! Un saludo para el coyote, que nos ha dado el titular del día sin siquiera pedir un Martini.
