
Todos nos hemos enfadado alguna vez practicando algún deporte. Un mal golpe, una torcedura de tobillo o una derrota humillante pueden sacar lo peor de nosotros. Sin embargo, Saif Kaleem, un hombre de 31 años de Tannersville, ha llevado el concepto de «mal perdedor» a un nivel completamente nuevo, digno de un auténtico villano de cómic de bajo presupuesto.
Los hechos ocurrieron en el municipio de Pocono Township, en Pensilvania, donde el pickleball se ha convertido en el pasatiempo de moda. Pero para nuestro protagonista, este deporte ha sido su peor pesadilla estival.

La venganza del lesionado
Según los informes policiales, Kaleem sufrió recientemente una lesión mientras jugaba. En lugar de hacer reposo, aplicarse hielo y asimilar que estas cosas pasan, decidió que si él no podía jugar, nadie más lo haría. Su cabreo monumental le llevó a trazar un plan de venganza directo contra las instalaciones deportivas.
Armado de indignación y unas buenas tijeras, el hombre se dedicó a vandalizar las pistas locales. Los objetivos de su ira fueron:
- El TLC Park, donde cortó sin piedad una de las redes.
- El Mountain View Park, que sufrió el mismo triste destino apenas dos días después.
Un modus operandi poco discreto
El problema para el autoproclamado vengador del pickleball es que en el siglo XXI hay cámaras por todas partes. Las autoridades revisaron los vídeos de seguridad del TLC Park y pillaron a Kaleem con las manos en la masa. Tras perpetrar el ataque contra la red, se le vio huir de la escena del crimen subiéndose a su coche, un Hyundai Tucson de color blanco.
Cuando la policía finalmente lo localizó y confrontó, lejos de inventarse una excusa elaborada, el hombre fue totalmente sincero sobre sus motivaciones criminales:
«Alegó a los agentes que se había lesionado recientemente jugando al pickleball y que cortó las redes de los parques porque su verano se había arruinado.»
Las consecuencias de una pataleta deportiva
La broma le ha salido bastante cara. Por culpa de su cruzada personal contra el mobiliario urbano, Saif Kaleem se enfrenta ahora a cargos formales nada divertidos. La policía le ha imputado delitos por:
- Maldad criminal.
- Alteración del orden público.
- Allanamiento de morada.
Seguramente, su verano ya estaba fastidiado por la lesión, pero tener que pasarlo entre juzgados y pagando multas no parece el mejor plan para mejorar sus vacaciones. La próxima vez, quizás prefiera quedarse en casa jugando al parchís.
