Un hombre de Idaho bate el récord de atrapar globos de agua vendado

Un hombre de Idaho bate el récord de atrapar globos de agua vendado
El estadounidense David Rush, un coleccionista empedernido de récords Guinness, ha sumado un nuevo título a su lista. Logró la hazaña de atrapar 15 globos de agua lanzados en un minuto mientras estaba completamente vendado, demostrando reflejos ninja y promoviendo la educación STEM.
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Hay gente que se conforma con tener un hobby normal, como coleccionar sellos o hacer punto de cruz. Y luego está David Rush. Este hombre de Idaho, Estados Unidos, es lo que podríamos llamar un ‘serial breaker’ de récords mundiales, o quizás simplemente un aficionado a los retos más extravagantes que se pueden imaginar. Y no hablamos de récords de levantamiento de peso o la maratón más rápida, sino de hazañas que te hacen levantar una ceja y preguntar: ‘¿Pero por qué?’.

En su última y húmeda aventura, Rush acaba de sumar un título Guinness más a su impresionante colección, que ya cuenta con más de 300 proezas: el de la ‘mayor cantidad de globos de agua atrapados en un minuto con los ojos vendados’. Sí, tal cual. Un logro que suena más a castigo veraniego o a una prueba de confianza extrema en un campamento de verano.

El intento tuvo lugar en Coeur d’Alene, Idaho, donde Rush se plantó, le colocaron una venda bien tupida para que no hiciera trampas, y se preparó para una lluvia inesperada. El objetivo era superar los 15 globos de agua, cada uno cargado con al menos tres onzas de H?O (que vienen a ser unos 88 ml, o sea, globos serios y listos para explosionar).

La prueba requiere reflejos de gato, oído fino y una fe ciega (literalmente) en la puntería del lanzador. Las reglas del Guinness dictan que los globos deben ser arrojados desde una distancia respetable de 10 pies (algo más de 3 metros). A pesar de la ceguera inducida, Rush consiguió atrapar la friolera de 15 proyectiles acuáticos antes de que se acabara el minuto. No es que rompiera el récord; es que lo pulverizó, demostrando que su sentido del oído y su coordinación son mejores que la vista de muchos.

Pero ojo, que David Rush no hace estas locuras solo por la gloria mojada o para llenar páginas del libro de los récords. Este hombre utiliza su fama de ‘rompedor’ para promover la educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Su mensaje es claro: con perseverancia y un poco de locura, puedes conseguir cualquier cosa… incluso evitar un chapuzón innecesario a base de globos de agua. ¡Un genio, mojadito, pero un genio!