Un hombre de 45 años se esconde en un Best Buy cerrado para conseguir cartas de Pokémon

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La fiebre por el coleccionismo no entiende de edades ni de límites legales. Si creías que las acampadas nocturnas para conseguir la última consola o unas zapatillas de edición limitada eran intensas, prepárate para conocer a Patrick Keys, un fanático que decidió llevar la famosa frase ¡Hazte con todos! a un nivel completamente delictivo.

El escondite perfecto en el pasillo de electrónica

Todo ocurrió en la tranquila ciudad de Pasadena, donde la expectación por el nuevo lanzamiento de cartas de Pokémon había reunido a una multitud de seguidores a las puertas de la conocida tienda Best Buy. Sin embargo, mientras el resto de los mortales plantaba sus sillas plegables en la acera para pasar la noche, nuestro protagonista de 45 años decidió que la intemperie no era para él.

Aprovechando la confusión del horario comercial, la policía cree firmemente que Keys no forzó ninguna cerradura. Simplemente aplicó tácticas dignas de un ninja y se quedó agazapado en el interior del establecimiento cuando los empleados echaron el cierre definitivo. ¡Un auténtico maestro del camuflaje urbano!

Pillado in fraganti por las cámaras de seguridad

El plan parecía infalible, pero había un pequeño detalle tecnológico con el que no contaba: el circuito cerrado de televisión. Poco después de la 1:00 de la madrugada, los empleados que monitorizaban la transmisión en directo notaron una sombra bastante sospechosa paseando tranquilamente por los pasillos a oscuras.

Alertados al instante, los agentes del Departamento de Policía de Pasadena se presentaron en el lugar. Con la ayuda de un encargado que facilitó la llave del local, los oficiales entraron y encontraron a nuestro entrenador Pokémon particular, procediendo a su arresto inmediato por sospecha de robo, sin que el hombre opusiera ningún tipo de resistencia.

La sorpresa de los campistas

Mientras tanto, en el exterior de la tienda, la comunidad de fans ajena a todo este drama vivía su propia aventura. El inesperado despliegue policial dejó a más de uno con la boca abierta en plena madrugada.

Solo estaba aquí para el lanzamiento de Pokémon, pero fui al baño. No pasaron ni 15 minutos y de repente había policías por todas partes.

Así relataba la surrealista escena una de las mujeres que llevaba horas haciendo cola frente a las puertas de cristal del local.

Lecciones aprendidas de este suceso

  • La paciencia es una virtud: Hacer cola en la calle con el frío puede ser aburrido, pero sin duda te ahorra unos cuantos antecedentes penales.
  • La tecnología nunca duerme: Si te vas a esconder en una gigantesca tienda de tecnología, asume que sus cámaras de seguridad funcionan a la perfección.
  • La pasión no tiene edad: Tener 45 años no te exime de hacer auténticas locuras por un simple trozo de cartón brillante con la cara de Charizard.