Un diputado republicano la lía con una felicitación de Acción de Gracias generada por IA

0
0

Señoras y señores, pónganse cómodos porque hoy recordamos una de esas pifias digitales que demuestran que, a veces, el esfuerzo por parecer ‘actual’ es mucho peor que no hacer nada. El protagonista de esta épica metedura de pata es Steve Stockman, un representante republicano de Texas, que en su día decidió felicitar el Día de Acción de Gracias a sus votantes de una forma, digamos, futurista.

En lugar de optar por una foto de archivo normal, un pavo asado real o, ya sabes, algo que pareciera haber sido tocado por un humano, Stockman decidió publicar una imagen que, según el título de Reddit, fue catalogada como ‘generada por IA’ (aunque dada la época, podríamos hablar de un CGI espeluznante o un stock photo hiper-retocado).

¿El resultado? Una imagen que instantáneamente fue bautizada como la ‘felicitación más perturbadora de la historia’. La escena mostraba a una familia, de una perfección quirúrgica, con un brillo sospechoso en la piel y expresiones faciales que oscilaban entre el pánico existencial y el estar posando para un catálogo de maniquíes de cera, rezando sobre un pavo que parecía hecho de plástico industrial. No solo eso, sino que toda la composición gritaba ‘anuncio que me da un poco de miedo’.

Internet, siempre implacable, se lanzó al cuello del pobre (o no tan pobre) Stockman. Los usuarios no tardaron en señalar que la foto caía de lleno en el llamado ‘Valle Inquietante’, esa zona donde lo artificial se parece tanto a lo humano que provoca repulsión. La intención era transmitir calidez, fe y unidad familiar, pero el efecto logrado era más bien el de un anuncio de seguro de vida distópico o la carátula de una película de terror de bajo presupuesto sobre robots que cocinan pavos.

El congresista fue, como dicen los angloparlantes, ‘shredded’ (hecho añicos) por la comunidad online. La lección de marketing digital para políticos es clara: si vas a usar herramientas digitales para generar contenido supuestamente sincero, asegúrate de que el resultado no parezca que lo ha diseñado un robot que nunca ha visto un pavo de verdad ni sabe lo que es el sentimiento humano. Stockman fue ridiculizado, y con razón. Al menos nos dejó un testimonio imperecedero de cómo *no* usar la tecnología para asuntos sensibles o religiosos.