Un detector de metales encuentra en Reino Unido la moneda romana más rara del emperador Cómodo

Un detector de metales encuentra en Reino Unido la moneda romana más rara del emperador Cómodo
Un sestercio de bronce del emperador Cómodo, que se representaba a sí mismo como Hércules, ha sido hallado en County Durham (Reino Unido) por un detector de metales. Es la segunda pieza de este tipo conocida en el mundo y se espera que alcance entre 23.500 y 35.000 euros en subasta.
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Imagina la escena: estás por los campos de County Durham, armado con tu detector de metales, esperando encontrar poco más que chapas de cerveza o algún tornillo oxidado. De repente, ¡bip! El sueño de todo aficionado a la detección se hace realidad cuando Mick Bott, el afortunado protagonista de esta historia, desentierra lo que parece ser una pieza de metal antigua, grande y con la pátina verdosa del tiempo. Pero no es una chatarra cualquiera, es un sestercio de bronce romano que data de hace casi 2.000 años, y es absurdamente raro.

El sestercio en cuestión, acuñado entre el 184 y el 185 d.C., tiene como protagonista a uno de los emperadores más peculiares de la historia de Roma (y uno de los más odiados por los guionistas de Hollywood antes de la película *Gladiator*): Cómodo. Este buen hombre no solo gobernaba un imperio, sino que también tenía la peculiar afición de creerse la reencarnación de Hércules. Y para que nadie lo olvidara, ordenó que lo representaran así en sus monedas.

El anverso de la moneda muestra a Cómodo con la pose de ‘yo soy el más fuerte’, empuñando una maza y luciendo la piel de león de Nemea. Si esto fuera un desfile de Carnaval romano, Cómodo habría ganado el premio al disfraz más megalómano. Este tipo de propaganda imperial, donde el líder se viste de semidiós para impresionar, es lo que hace de esta pieza un objeto de coleccionismo estratosférico.

Los expertos han flipado en colores. De esta moneda específica solo se conocía un único ejemplar, que reside muy cómodamente en el Museo Británico. Ahora, gracias a Mick y su detector, ya son dos en el mundo. El hallazgo se hizo cerca de un antiguo fuerte romano, lo que explica la presencia de un tesoro tan jugoso en medio de la campiña inglesa.

La pieza, que inicialmente podría haber sido solo un día de hobby para Mick, está a punto de convertirse en un sustancial ingreso extra. La casa de subastas Roma Numismatics, encargada de vender este capricho imperial, ha tasado el sestercio entre 20.000 y 30.000 libras esterlinas (la friolera de 23.500 a 35.000 euros). No está mal para una moneda que el bueno de Cómodo usó para pavonearse hace dos milenios. Es la prueba de que, a veces, el ‘bip’ de un detector puede ser el sonido de miles de euros.